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¿Tiene Malta un listado positivo? Lo que dice la ley maltesa

Las campañas por un listado positivo europeo citan a Malta entre los ocho países que ya lo aplican. Hemos leído la legislación maltesa, publicada en inglés, y el panorama es otro: una lista negra de animales peligrosos, un sistema de licencias para tiendas y un listado positivo que, a día de hoy, solo existe como propuesta política.

Por Redacción Mundo Faunista octubre 14, 2026 12 min lectura Legislación
¿Tiene Malta un listado positivo? Lo que dice la ley maltesa

Hace unos meses analizamos en Mundo Faunista el listado positivo de Italia: qué dice la ley y qué ha pasado. Vimos que detrás de la etiqueta había una norma concreta, con una lista que empezó con seis especies y hoy suma 71, casi todas peces de acuario. Hoy aplicamos el mismo método a otro país que aparece en todas las campañas: Malta.

La pregunta es sencilla. ¿Tiene Malta un listado positivo de animales de compañía? Para responderla no hace falta saber maltés. En Malta, el inglés es también lengua oficial de la legislación, y sus normas pueden consultarse en la web oficial legislation.mt.

Lo que dicen las campañas

La organización animalista AAP, con sede en los Países Bajos, ha lanzado una campaña para pedir un listado positivo para toda la Unión Europea. En ella afirma que ocho Estados miembros «han implantado una versión de listado positivo»: Bélgica, Croacia, Chipre, Italia, Lituania, Luxemburgo, Malta y los Países Bajos.

Añade que otros cuatro países, entre ellos España, «ya tienen una base legal» para crearlo, y que en quince no se ha hecho nada. El mensaje de fondo es claro: el listado positivo sería una tendencia consolidada en Europa, y Bruselas solo tendría que armonizarla.

Conviene fijarse en la expresión: «una versión de» listado positivo. Es la clave para entender el caso maltés.

La lista negra de los animales peligrosos

La norma maltesa más importante sobre animales exóticos no es una lista positiva, sino todo lo contrario. Es el Reglamento sobre la Propiedad y Tenencia de Animales Peligrosos, aprobado en 2016 y modificado varias veces, la última en 2025.

Su Anexo B enumera los animales considerados peligrosos. Esos animales solo pueden mantenerse en zoológicos con licencia. Todo lo que no figura en la lista queda, en principio, fuera de esta prohibición.

Norma: Owning and Keeping of Dangerous Animals Regulations (S.L. 439.19), Legal Notice 46 de 2016.
Mamíferos: primates, la mayoría de félidos y cánidos salvajes, osos, hienas, elefantes, rinocerontes, jirafas, hipopótamos y algunos marsupiales, entre otros.
Reptiles: todos los cocodrilos, las serpientes venenosas y los helodermátidos, como el monstruo de Gila.
Invertebrados: arañas de los géneros Phoneutria, Atrax, Loxosceles y Latrodectus, y todos los escorpiones bútidos.
Excepciones: perros, gatos domésticos y algunos pequeños félidos salvajes, como el gato montés o el gato de las arenas.

Es, en esencia, un modelo parecido al que España tenía antes de la Ley 7/2023: una relación cerrada de animales prohibidos y libertad para el resto, dentro de las normas generales de bienestar, comercio y especies invasoras.

La amnistía de 2025

La norma de 2016 tuvo un problema: apenas se aplicó. En 2020, la Oficina Nacional de Auditoría de Malta constató que no se había actuado contra la tenencia ilegal, pese a que seis personas poseían 66 animales peligrosos.

El caso estalló a finales de 2024, cuando las autoridades decomisaron cuatro leones y una pantera en una instalación sin licencia en Naxxar. En febrero de 2025, el Gobierno abrió una amnistía de 90 días para que los propietarios registraran a sus animales sin sanción.

Animales registrados en la amnistía: 96.
Tigres: 15.
Monos verdes: 11.
Chimpancés: 10.
Leones: 10.
Otros: monos vervet, macacos de Berbería, capuchinos, pumas, leopardos, servales, lémures, babuinos, un antílope acuático y un caimán, el único reptil.
Después de la amnistía: castración obligatoria en seis meses, salvo exención, y multas de hasta 65.000 euros o hasta tres años de prisión para quien no registró a sus animales.

Llama la atención el resultado. Los animales que preocupaban en Malta no eran reptiles, anfibios ni aves de compañía, sino grandes felinos y primates en manos de unos pocos particulares. Solo apareció un reptil en toda la amnistía.

Las tiendas: ¿dónde está la «lista positiva»?

¿De dónde sale entonces la idea de que Malta tiene un listado positivo? De otra norma: el Reglamento de Protección de los Animales en las Tiendas, de 2014, reformado en 2025. Regula las condiciones mínimas de los establecimientos que venden animales.

Sus anexos establecen densidades y condiciones de alojamiento para distintos grupos, y al hacerlo nombran especies. Hay un anexo de pequeños mamíferos, otro de aves, otro de peces ornamentales y otro de reptiles.

Norma: Protection of Animals offered in Pet Shops (Minimum Standards) Regulations (S.L. 439.16), Legal Notice 244 de 2013, en vigor desde 2014; reformada por la Legal Notice 208 de 2025.
Mamíferos: conejos, cobayas, jerbos, hámsteres, ratas, ratones, chinchillas, hurones, ardillas, ardillas listadas, cachorros de perro y gatitos.
Aves: una lista muy amplia, con loros grises, amazonas, ninfas, cacatúas, guacamayos, loris, canarios, fringílidos, tucanes, turacos, minás, tángaras y aves de corral.
Peces: ornamentales de agua fría, tropicales de agua dulce y marinos.
Reptiles: colúbridos pequeños como la serpiente del maíz, la serpiente rey o la falsa coral; boas y pitones arborícolas; grandes constrictores como la pitón birmana, la reticulada o la anaconda; y, de forma genérica, «lagartos y geckos».

Ahora bien, el reglamento no dice en ningún artículo que solo puedan venderse las especies de los anexos. Lo que hace es otra cosa: cada tienda recibe una licencia que especifica las especies que puede vender. Para vender otras necesita la autorización previa y por escrito del director de Bienestar Animal. Y si quiere vender animales exóticos, necesita además una licencia específica.

Las especies protegidas por el CITES o por las directivas europeas de Aves y de Hábitats no pueden venderse en tiendas sin autorización especial. Los anexos, además, no mencionan anfibios, tortugas ni invertebrados, lo que confirma que no son una relación exhaustiva de lo permitido.

Lo que ya advertían los científicos. En 2020, una revisión de los listados positivos publicada en la revista Animals por Toland y sus colegas ya precisaba que la lista maltesa «solo se aplica a la venta de estos animales a través de tiendas de animales y no se aplica a la tenencia». Es decir, ni siquiera sus defensores la consideraban un listado positivo en sentido pleno.

Una lista cerrada que sí existe: las aves de los mercados

Hay un único punto de la normativa maltesa que funciona como una lista positiva estricta. Es la relación de aves que pueden venderse en los mercados al aire libre, siempre a la sombra, en jaulas de medidas mínimas y con temperaturas que no superen los 30 grados.

La lista interesará a los aficionados al silvestrismo. Incluye los fringílidos autóctonos europeos criados en cautividad y con anilla cerrada: pinzón vulgar, verderón, jilguero, verdecillo, lúgano, pardillo y picogordo, y sus híbridos. Completan la lista periquitos, canarios, ninfas, inseparables de especies no amenazadas, diamantes mandarín, capuchinos de Bengala, diamantes de Gould, gorriones de Java, varias codornices, tortolitas diamante y pollitos de gallina, pato, ganso y pavo.

Es una lista positiva, sí, pero para un canal de venta concreto, no para la tenencia de animales.

El listado positivo maltés, todavía una propuesta

La prueba definitiva de que Malta no tiene un listado positivo de tenencia es que sus propios defensores lo siguen reclamando. En julio de 2025, la activista Althea Galea, del programa de televisión Vuċi għall-Annimali, explicó que trabajaba con el ministro de Derechos de los Animales, Anton Refalo, y con la secretaria parlamentaria Alicia Bugeja Said en una propuesta de listado positivo.

Según su planteamiento, solo se permitirían perros, gatos, conejos, aves y peces pequeños. Los animales de especies no incluidas tendrían que registrarse y castrarse, y podrían vivir con sus dueños hasta su muerte, pero sin criar, vender ni regalar. Galea criticaba precisamente el sistema actual por ser una lista negativa, con resquicios que permiten esquivarla alegando que se trata de una subespecie menos peligrosa.

En abril de 2026, el partido Momentum incluyó también un listado positivo en sus propuestas de reforma de la ley de bienestar animal. Hasta la fecha, no nos consta que el Gobierno maltés haya publicado ningún proyecto de norma ni abierto una consulta pública sobre ello.

¿Quién firma las fuentes?

La revisión de 2020 que acabamos de citar es una de las referencias académicas más usadas en el debate sobre los listados positivos. Por eso conviene saber quién la escribe. Sus siete autores firman con estas afiliaciones:

Elaine Toland: Animal Protection Agency Foundation (Reino Unido).
Monica Bando: PETA Foundation (Estados Unidos).
Michèle Hamers: World Animal Protection (Canadá).
Rob Laidlaw: Zoocheck (Canadá).
Paul van der Wielen: AAP Animal Advocacy and Protection (Países Bajos).
Vanessa Cadenas: Sección de Protección de los Animales, Generalitat de Catalunya.
Albert Martínez-Silvestre: CRARC, Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña.

Cinco de los siete firmantes representan a organizaciones animalistas que defienden activamente el listado positivo. Una de ellas, AAP, es la misma que hoy encabeza la campaña europea. Y dos, AAP y World Animal Protection, son miembros de Eurogroup for Animals, el grupo de presión con sede en Bruselas que coordina esa campaña ante las instituciones europeas. AAP ha comparecido junto a Eurogroup for Animals ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo precisamente sobre este asunto.

Eurogroup for Animals reconoce que se financia con fundaciones, donantes y sus organizaciones miembro. Solo de la fundación estadounidense Open Philanthropy ha recibido en los últimos años varias donaciones millonarias, alguna de hasta 5,5 millones de euros.

Pese a todo ello, el artículo declara en su apartado correspondiente que «los autores declaran no tener ningún conflicto de interés». Afirma también que la investigación «no recibió financiación externa», lo que indica que se hizo con los medios de las propias organizaciones firmantes. Entre los agradecimientos figuran, además, otras personas del mismo entorno, como Sandra Altherr, de la organización alemana Pro Wildlife; Katharina Lameter, que firmó con Altherr en Pro Wildlife el informe The rush for the rare sobre el comercio de reptiles y anfibios y que hoy, según su perfil profesional, trabaja como responsable de políticas públicas en la propia AAP; o Ilaria Di Silvestre, hoy directora de políticas y defensa en Europa del Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW). Los propios autores reconocen, además, una limitación de fondo: en su encuesta a los gobiernos de Norteamérica solo respondió el 19 %, y admiten un posible sesgo por falta de respuesta.

Nada de esto invalida por sí solo la revisión, que recopila mucha legislación útil. Pero sí obliga a leerla como lo que es: un trabajo escrito mayoritariamente por partes interesadas, no un aval científico neutral. Y en el caso de Malta, incluso ellos describían la lista con más cautela que la campaña que hoy la cita.

Contar bien los países

El caso de Malta enseña algo importante para el debate europeo y español. Cuando una campaña afirma que ocho países «ya tienen» un listado positivo, conviene comprobar país por país qué hay realmente detrás.

Lo que dicen las campañas: Malta aplica «una versión» de listado positivo.
Lo que dice la ley: una lista negra de animales peligrosos para la tenencia, un sistema de licencias por tienda y una lista cerrada de aves para los mercados.
Lo que reclaman los activistas malteses: un listado positivo de tenencia, que todavía no existe.

En Italia encontramos una lista real, pero reducida y centrada en peces de acuario. En Malta, un sistema de licencias y listas negras que solo con mucha generosidad puede llamarse listado positivo. Sumar realidades tan distintas bajo una misma etiqueta da la impresión de un consenso europeo que los textos legales no confirman.

No se trata de negar que algunos países tengan listas. Se trata de describirlas con precisión. Las decisiones legislativas que afectan a miles de criadores y aficionados merecen datos exactos, no recuentos generosos.

Nuestra posición

Desde la Federación FAUNA no consideramos que ningún listado positivo sea una opción válida ni justificada. Prohibir por defecto todo lo que no figura en una lista invierte la lógica de cualquier regulación razonable: obliga a demostrar que una especie es apta, en lugar de demostrar que existe un riesgo que justifique restringirla.

Malta lo confirma. Su problema real no eran los reptiles, los anfibios ni las aves de compañía, sino un puñado de particulares con tigres, leones y chimpancés, que tenían ilegalmente esos animales pese a una lista negra vigente desde 2016. La amnistía de 2025 sacó a la luz 96 animales peligrosos y un solo reptil. El fallo no estaba en el modelo, sino en la falta de inspección y de aplicación de la ley.

Un listado positivo no habría resuelto ese problema: quien incumple una lista negra incumplirá también una lista positiva. Lo que sí habría hecho es prohibir de golpe la tenencia legal y responsable de miles de animales que nunca supusieron un riesgo. La respuesta eficaz es identificar con precisión los peligros reales, regularlos y hacer cumplir la ley.

Fuentes:
Malta, S.L. 439.19: Owning and Keeping of Dangerous Animals Regulations (Legal Notice 46 de 2016 y modificaciones). legislation.mt.
Malta, S.L. 439.16: Protection of Animals offered in Pet Shops (Minimum Standards) Regulations (Legal Notice 244 de 2013 y Legal Notice 208 de 2025). legislation.mt.
AAP: «AAP launches new campaign advocating for an EU Positive List».
Toland, E., Bando, M., Hamers, M., Cadenas, V., Laidlaw, R., Martínez-Silvestre, A. y van der Wielen, P. (2020). Turning negatives into positives for pet trading and keeping: a review of positive lists. Animals, 10(12): 2371.
The Malta Independent: «Positive list could be Malta’s answer to exotic pet crisis, activist says» (6 de julio de 2025).
MaltaToday: «Owners of illegally kept exotic animals to be given amnesty» (febrero de 2025); «Big cats and primates dominate list of dangerous animals registered during amnesty» (2025); «Momentum calls for overhaul of Malta’s animal welfare laws» (18 de abril de 2026).
Eurogroup for Animals: relación de organizaciones miembro.
Open Philanthropy: concesiones a Eurogroup for Animals.

Redacción Mundo Faunista

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