Seguimos revisando, país por país, los listados positivos que las campañas europeas presentan como un modelo consolidado. Ya hemos analizado Italia, Malta, Chipre, Luxemburgo y Croacia. Hoy toca Lituania.
En cada país hemos encontrado una base jurídica distinta para llegar al mismo sitio. Italia se apoyó en la normativa europea de sanidad animal. Croacia, en la de especies invasoras. Lituania ha elegido una tercera vía: su ley de fauna silvestre.
La excusa: los animales de compañía como «recurso» de la fauna salvaje
Lituania no regula los animales exóticos de compañía en su ley de bienestar animal, sino en la Ley de Fauna Silvestre, que gestiona el Ministerio de Medio Ambiente. Esa ley trata la fauna como un recurso natural y enumera sus formas de aprovechamiento.
Formas de uso de los recursos de la fauna silvestre (artículo 6.1 de la ley):
La caza.
La pesca.
La captura de animales en la naturaleza.
La tenencia y cría de animales salvajes en cautividad.
Los zoológicos, la cría y la hibridación, la reintroducción, el uso científico, las colecciones zoológicas, el control de poblaciones y el comercio.
Bajo esta lógica, un hámster de Roborovski, un degú o una serpiente del maíz nacidos en cautividad desde hace generaciones son «animales salvajes», y tenerlos en casa es una forma de «usar» la fauna silvestre, igual que cazar un ciervo o pescar una trucha. Es el andamiaje jurídico sobre el que se construyó el listado positivo.
Ley: Ley de Fauna Silvestre n.º VIII-498, reformada por la Ley XIII-3297, de 24 de septiembre de 2020, en vigor desde el 1 de mayo de 2021.
Desarrollo: Reglas de Uso de Animales Salvajes, aprobadas por orden del ministro de Medio Ambiente n.º D1-262, de 1 de agosto de 2023.
Delegación clave: la ley encarga al Ministerio fijar en esas reglas la lista de especies salvajes que se pueden tener y criar en cautividad (artículo 7.1).
La lista: solo para mamíferos
La ley permitía al Ministerio establecer listas para cualquier grupo animal. Pero, en la práctica, las reglas de 2023 solo han creado un listado positivo para los mamíferos. El punto 7 lo dice sin rodeos: se prohíbe a los particulares tener, criar y adquirir para su tenencia mamíferos salvajes de cualquier especie, salvo los incluidos en el Anexo 2.
Los mamíferos domésticos quedan fuera del sistema. Se recogen en un anexo aparte que incluye perros, gatos, ratones, ratas, cobayas, conejos, hurones, ganado, camellos, llamas, alpacas, renos domésticos, burros, caballos y cerdos.
Mamíferos salvajes permitidos (Anexo 2):
Pequeños mamíferos: ratones espinosos, jerbos y mériones, ratas del Nilo, ratas de Neumann, ratón espiguero, ratón pigmeo africano, rata multimamaria de Natal, rata negra, hámster dorado, hámster de Campbell, hámster de Roborovski, hámster ruso, hámster chino, chinchillas, rata gigante de Gambia y degú.
Ungulados: bisonte americano, bisonte europeo, íbice de los Alpes, íbice siberiano, corzo, gamo, ciervo rojo, ciervo sika, ciervo del padre David, guanaco, vicuña, argalí, muflón y jabalí.
Para los pequeños mamíferos de la lista no hace falta permiso; para los ungulados, sí. La composición de la lista es reveladora. Junto a los roedores de compañía, casi la mitad son especies de caza mayor y ungulados de granja cinegética. Es una lista pensada desde la gestión de la fauna, no desde la tenencia de animales de compañía.
Especies que caducan
El rasgo más llamativo del listado lituano es que incluye especies con fecha de caducidad. Cuatro de ellas solo se podían tener y criar hasta el 1 de septiembre de 2025.
Permitidos solo hasta el 1 de septiembre de 2025:
Erizo pigmeo africano (Atelerix albiventris).
Petauro del azúcar (Petaurus breviceps).
Lirón africano (Graphiurus murinus).
Mara patagónica (Dolichotis patagonum).
Desde esa fecha, sus dueños solo pueden conservar los ejemplares que ya tenían, sin criarlos. Las especies desaparecerán de los hogares lituanos con la muerte del último ejemplar.
No hay ninguna explicación de por qué un erizo pigmeo o un petauro, criados en cautividad en toda Europa desde hace décadas, pasan de estar permitidos a estar prohibidos. Es la demostración práctica de que una lista positiva no es un punto de llegada: es una lista que puede ir reduciéndose.
Como en Luxemburgo, la lista contiene además errores de nombre. El hámster chino aparece como Cricetulus barbarensis, un nombre que no existe y que coincide con el error de la lista luxemburguesa, la mara figura como Dolichotis patagonicum en lugar de Dolichotis patagonum, y en la lista de domésticos la alpaca aparece como Vikugna pacos en lugar de Vicugna pacos.
La transición
Los mamíferos no incluidos en la lista que se adquirieron legalmente antes del 1 de abril de 2024 pueden conservarse, siempre que no se reproduzcan. Quien tuviera parejas formadas antes de esa fecha debía impedir su reproducción a partir de entonces.
Las reglas añaden una lista de grupos completamente prohibidos desde años antes, salvo para los ejemplares adquiridos legalmente antes de 2009: primates, cánidos salvajes, osos, mustélidos, félidos, vivérridos, hienas, cocodrilos, monotremas, perezosos, armadillos y osos hormigueros, pinnípedos, cetáceos, elefantes, rinocerontes, jirafas, pangolines y otros grandes mamíferos. También están prohibidos los híbridos de animales salvajes.
La excepción de las granjas peleteras. La prohibición de los mustélidos y de sus híbridos no se aplica a los «animales de piel» criados en granjas especializadas con fines comerciales. Un particular no puede tener un mustélido como animal de compañía, pero una granja puede criar miles de visones para peletería. La ley de fauna silvestre exime además de permiso a esas granjas, e incluso les permite criar y comerciar con especies incluidas en la lista nacional de especies invasoras, algo prohibido a cualquier particular.
Reptiles, anfibios, aves e invertebrados
Para el resto de los grupos, Lituania no ha aprobado ninguna lista positiva. Las reglas solo establecen requisitos de alojamiento para reptiles, anfibios y aves, con tamaños mínimos de terrarios y aviarios.
La propia ley es bastante permisiva con ellos. No exige permiso para tener en casa animales salvajes adquiridos legalmente que no supongan un peligro para las personas, ni para mantener y criar roedores, musarañas, topos, moluscos, anfibios, arañas, insectos y otros invertebrados no protegidos. Tampoco para los animales de las tiendas especializadas autorizadas por los servicios veterinarios.
En cuanto a las aves, la restricción principal afecta a las especies silvestres europeas no cinegéticas: solo se pueden tener si se capturaron conforme a la normativa de especies protegidas o si nacieron en cautividad de padres también nacidos en cautividad.
La ley no obliga a elaborar listas para estos grupos: solo encarga al Ministerio aprobar sus normas de desarrollo antes del 30 de abril de 2021. En 2021, la Universidad de Vilnius informó de que el Ministerio preveía preparar también listas de aves, reptiles y anfibios. Cinco años después, no se han aprobado. La puerta, sin embargo, sigue abierta: la ley permite al Ministerio ampliar el sistema a cualquier grupo animal por simple orden ministerial.
El recuento de las campañas
Con Lituania, ya hemos revisado seis de los ocho países que AAP presenta como ejemplos de listado positivo.
Italia: lista cerrada de especies, casi todas peces de acuario, apoyada en la normativa europea de sanidad animal.
Malta: lista negra de animales peligrosos y licencias por tienda; el listado positivo de tenencia sigue siendo una propuesta.
Chipre: lista de especies para los mamíferos; grupos amplios con exclusiones para el resto.
Luxemburgo: lista de especies para los mamíferos; grupos amplios con exclusiones para el resto, y autorizaciones individuales.
Croacia: sin listado positivo en su ley animal, pero con una lista blanca para el comercio y la cría de exóticos, apoyada en la normativa de especies invasoras.
Lituania: lista de especies solo para los mamíferos, apoyada en la ley de fauna silvestre, con especies que caducan.
Un patrón se repite. Los mamíferos son siempre el primer objetivo, y la lista positiva empieza por ellos. Y cada país busca la base legal que tiene más a mano: la sanidad animal, las especies invasoras, la fauna silvestre. El resultado se presenta después en Bruselas como una tendencia europea homogénea.
Nuestra posición
Desde la Federación FAUNA no consideramos que ningún listado positivo sea una opción válida ni justificada, se llame como se llame y se apoye en la norma que se apoye. Prohibir por defecto todo lo que no figura en una lista invierte la lógica de cualquier regulación razonable: obliga a demostrar que una especie es apta, en lugar de demostrar que existe un riesgo que justifique restringirla.
El caso lituano añade dos lecciones. La primera: tratar a un animal criado en cautividad durante generaciones como un «recurso» de la fauna salvaje es una ficción jurídica que no responde a ninguna realidad biológica. La segunda: una lista positiva no es estable. Hoy incluye al erizo pigmeo y al petauro; mañana, por decisión administrativa y sin explicación, ya no. Lo que empieza como una lista de lo permitido acaba siendo una cuenta atrás para lo que todavía no se ha prohibido.
Fuentes:
Lituania: Ley de Fauna Silvestre (Laukinės gyvūnijos įstatymas) n.º VIII-498, en la redacción de la Ley XIII-3297, de 24 de septiembre de 2020, artículos 6, 7, 8 y 24, y artículo 2 de la ley de reforma. Registro de Actos Jurídicos (e-seimas).
Lituania: Orden del ministro de Medio Ambiente n.º D1-262, de 1 de agosto de 2023, por la que se aprueban las Reglas de Uso de Animales Salvajes (Laukinių gyvūnų naudojimo taisyklės), anexos 1 y 2.
Ministerio de Medio Ambiente de Lituania: «Nelaisvėje laikomi laukiniai gyvūnai gyvens geresnėmis sąlygomis» (2023).
Universidad de Vilnius, Centro de Ciencias de la Vida: «Aplinkos ministerija paskelbė leidžiamų laikyti ir veisti žinduolių sąrašo projektą» (18 de mayo de 2021).
AAP: «AAP launches new campaign advocating for an EU Positive List».
Redacción Mundo Faunista
Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA
Deja una respuesta