Las dos primeras partes de esta serie describían patrones de herencia ya bien asentados: el pecho del diamante de Gould se hereda con tres alelos y una jerarquía de dominancia clara; la cabeza, con un gen ligado al sexo para rojo y negro y un modificador autosómico aparte para el amarillo. Esta tercera entrega es distinta. No describe un patrón cerrado, sino una pregunta que un especialista de la cría lleva años intentando responder: por qué unos diamantes de Gould con la mutación ino tienen la cabeza completamente en blanco, y otros, con la misma mutación, muestran el rojo o el amarillo con total normalidad.
Conviene decirlo desde el principio: lo que sigue no es un consenso científico cerrado, sino la hipótesis propia de Marek Buransky, el especialista que documenta el fenómeno, expuesta por él mismo como una explicación provisional a falta de confirmación genómica. La tratamos con ese margen de cautela.
El problema: dos tipos de ino muy distintos
Ino es el término general para las mutaciones que reducen o eliminan los pigmentos oscuros del plumaje. El lutino es la variante de ino sobre la línea amarilla; el albino, sobre la línea azul —en la práctica, una combinación de lutino y azul—. Ambas son mutaciones recesivas y ligadas al sexo.
El misterio aparece en la cabeza. Hay diamantes de Gould ino con la cabeza completamente lisa, sin ningún resto de color rojo, negro o amarillo. Y hay otros diamantes ino que sí muestran perfectamente el rojo o el amarillo típico de la especie, como si la mutación ino no hubiera tocado en absoluto esa zona. Genéticamente son la misma mutación. Fenotípicamente, el resultado es radicalmente distinto.
La hipótesis: un gen prestado de otra especie
La explicación que propone Buransky parte de la historia de la propia mutación. Sostiene que en algún momento, para conseguir introducir el gen ino en el diamante de Gould, algunos criadores cruzaron la especie con el diamante de cara azul (Erythrura trichroa), una especie distinta que sí portaba una mutación ino activa. Ese cruce interespecífico no solo trajo consigo el gen ino: trajo también, muy ligado a él, un gen que él mismo denomina «gen s», responsable de la estructura física de la pluma en el diamante de cara azul.
Ese gen s no afecta al pigmento en sí, sino a la arquitectura de la pluma. Cuando está presente, produce una estructura de pluma que impide literalmente almacenar los carotenoides —la luteína amarilla y la canthaxantina roja— en las barbas de la pluma, sea cual sea el color que el ave debería mostrar genéticamente según los genes de cabeza descritos en la segunda parte de esta serie. El resultado visible es una cabeza en blanco, no porque falte el gen del color, sino porque la pluma ya no es capaz de retener el pigmento.
Cómo se nota en la estructura de la pluma
La comparación microscópica de las plumas respalda la hipótesis. Las plumas de cabeza negra en el diamante de Gould tienen bárbulas en la punta de las barbas a todo lo largo. Las plumas de cabeza roja o amarilla, en cambio, normalmente no las tienen en la punta, y es precisamente esa ausencia la que permite alojar el pigmento carotenoide visible. Los diamantes ino de cabeza «no estándar» —los de cabeza en blanco— presentan bárbulas en la punta de las barbas, una estructura que recuerda a la de las plumas negras y a la del propio diamante de cara azul, y que resulta incompatible con mostrar color carotenoide.
Cuando, mediante selección, se consigue separar ese gen s del gen ino dentro de una línea de cría, la estructura de la pluma vuelve a permitir el almacenamiento normal de pigmento, y esos diamantes ino recuperan la cabeza roja o amarilla típica de la especie.
El truco del pico, otra vez
Incluso en los ejemplares de cabeza completamente en blanco, hay una pista que sigue funcionando: el color de la punta del pico, el mismo recurso que servía en la segunda parte de esta serie para detectar el factor amarillo oculto en aves de cabeza negra.
Pico de punta roja: el ave es genéticamente de cabeza roja (tono crema oscuro) o de cabeza negra (tono blanco o gris blanquecino).
Pico de punta amarilla: el ave es genéticamente de cabeza amarilla (tono crema claro) o de cabeza negra con factor amarillo doble, YTB (tono blanco o gris blanquecino).
Cuatro líneas, según la notación del autor
Buransky propone distinguir cuatro combinaciones posibles, usando S mayúscula para la estructura de pluma típica del diamante de Gould (que permite color estándar) y s minúscula para la estructura heredada por hibridación (que lo impide), combinadas con la presencia o no del gen de la mutación pastel (E/e):
1. Ino ligado a pastel, cabeza no estándar (en blanco)
2. Ino no ligado a pastel, cabeza no estándar (en blanco)
3. Ino ligado a pastel, cabeza estándar (roja o amarilla)
4. Ino no ligado a pastel, cabeza estándar (roja o amarilla)
El propio autor advierte de que esta notación con S/s es una etiqueta de conveniencia para poder hacer cálculos mendelianos, no necesariamente un único gen real: podría tratarse de un conjunto de genes o de una interacción genética más compleja, algo que solo un estudio detallado del genoma del diamante de Gould podría aclarar.
Ni ino europeo ni ino americano: una sola mutación
Buransky rechaza explícitamente una idea extendida entre criadores, la de que existirían distintos «inos» según su procedencia geográfica —europeo, americano—, como si fueran mutaciones diferentes. En su opinión hay un único gen ino, y lo que varía entre líneas es solo si el gen s de origen híbrido sigue ligado a él o no.
Su hipótesis sobre el origen histórico va más allá: tras el cruce inicial con el diamante de cara azul, el ejemplar híbrido resultante se habría retrocruzado exclusivamente con diamantes de Gould puros durante muchas generaciones, diluyendo progresivamente el resto del genoma ajeno hasta quedar hoy con más del 99% de ADN propio de la especie, conservando de aquella hibridación apenas el rasgo de la estructura de pluma en la cabeza. El propio autor deja abierta la puerta a que existan también líneas de ino genuinamente espontáneas, sin ningún origen híbrido, mantenidas por otros criadores. Distinguir con certeza absoluta un origen del otro, reconoce, exigiría secuenciar el ADN completo de los ejemplares implicados, algo que por su coste no se ha hecho todavía.
Esta parte de la genética del diamante de Gould, la del ino, queda fuera del alcance de nuestra calculadora por tratarse todavía de una hipótesis sin confirmar (ver más arriba). Para el resto —cabeza, pecho y cuerpo— puedes calcular el resultado de cualquier pareja con la herramienta que hemos construido para Mundo Faunista:
Calculadora genética del diamante de Gould
Selecciona el genotipo de cada progenitor — cabeza, pecho y cuerpo — y calcula la descendencia esperada
Macho
Hembra
Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA.
Fuente: Buransky, M. (2014) «Coloring head with ino mutation». gouldianfinches.eu. El propio autor señala que este texto es un extracto de una publicación más amplia sobre el ino en el diamante de Gould, en preparación en el momento de su redacción.