El pasado mes de agosto, un macho adulto joven de galápago leproso (Mauremys leprosa) capturado en el río Besòs recibió el código 12.105 y, con él, un pequeño honor estadístico: se convirtió en el ejemplar número 600 marcado de forma individual en el Proyecto MAUREMYS-BESÒS. La campaña sigue en marcha y la cifra ya asciende a 603 galápagos catalogados.
La serie arrancó en 2019, cuando el primer ejemplar del estudio recibió el código 10.311. Desde entonces, el naturalista Jordi Hernández Olmedo ha sostenido sobre el terreno, con el aval de la Sociedad Herpetológica Valenciana (SOHEVA), un seguimiento poblacional ininterrumpido en la cuenca del Besòs y sus humedales asociados. Superar los 600 individuos identificados no es solo un número redondo: es el umbral que permite aplicar modelos de captura-recaptura con una precisión estadística que pocos estudios de quelonios en España pueden igualar.
Seis años de datos detrás de una cifra
La Memoria 2025 del proyecto, publicada por SOHEVA el pasado julio, pone en contexto lo que representa este hito. La campaña de 2025, desarrollada entre junio y noviembre en un año especialmente complicado por obras de infraestructura que afectaron a parte del cauce, sumó un esfuerzo de muestreo de 1.040 días-nasa repartidos en 31 estaciones fijas. De esas jornadas salieron 602 capturas de galápago leproso —el 72,5 % de todas las capturas del estudio, frente a otras trece especies registradas— y 299 ejemplares identificados individualmente. De ellos, más del 61 % ya llevaban marca de campañas anteriores, una fidelidad al lugar de captura que los propios autores destacan como uno de los datos más sólidos de toda la serie.
El análisis estadístico de la campaña sitúa la población total en unos 434 ejemplares, con un intervalo de confianza del 95 % entre 350 y 518 individuos, repartidos de forma muy desigual entre los tres puntos de muestreo del estudio.
Río Besòs (sectores A, B y C): el eje central del sistema. Concentra la mayor parte de la población adulta y la proporción más alta de machos de todo el estudio.
ENIM de Can Cabanyes: un reducto de alta densidad, con la tasa de capturas por esfuerzo de muestreo más alta registrada y la única localidad donde las hembras jóvenes superan en número a los machos de su misma clase de edad.
Corredor Biológico de Can Fenosa: el vivero de la población. Es el único punto donde juveniles y subadultos superan a los adultos, con casi la mitad de los individuos capturados menores de un año.
Un corredor, no un archipiélago de charcas
El hallazgo más elocuente de la Memoria 2025 tiene nombre y apellido: el ejemplar 10.346. Marcado en 2019 en el ENIM de Can Cabanyes, fue recapturado en 2025 en el sector C del propio río Besòs, a más de diez kilómetros de distancia en línea recta. Es el desplazamiento máximo documentado en toda la serie, y confirma sobre el terreno lo que los modelos estadísticos ya venían sugiriendo: la cuenca del Besòs no funciona como un mosaico de poblaciones aisladas, sino como un sistema conectado a largo plazo, con intercambio real de individuos entre el río y sus humedales asociados.
Esa conclusión es precisamente lo que una muestra de más de 600 ejemplares permite demostrar con solidez estadística. Cuantos más individuos llevan una marca identificable de forma inequívoca, más fiables son los modelos de captura-recaptura aplicados sobre ellos, y más se puede afinar el análisis de la estructura demográfica, las tasas de crecimiento y la dinámica poblacional a largo plazo de la especie en la zona.
Un dimorfismo marcado y una población con sesgo hacia los machos
La memoria documenta también un dimorfismo sexual pronunciado, habitual en la especie: las hembras adultas alcanzan tallas y pesos claramente superiores a los machos, con el ejemplar de mayor tamaño de todo el estudio superando ampliamente las medidas del macho más grande registrado. A escala global, sin embargo, la población muestra un sesgo hacia los machos que supera el 75 % del total, un dato que el propio informe señala como un factor de riesgo reproductivo a vigilar en las próximas campañas.
Las sombras del informe: exóticos, anzuelos y atropellos
No todo en la Memoria 2025 son buenas noticias. Las capturas de galápagos exóticos —principalmente especies de vida en libertad procedentes de sueltas— se dispararon más de un 120 % respecto al año anterior, con Can Fenosa como foco más crítico del problema. Entre las amenazas detectadas sobre los propios galápagos leprosos, el equipo documentó patologías compatibles con contaminación, una fractura reciente compatible con atropello o arrastre por una riada, una perforación circular practicada deliberadamente sobre el caparazón de un ejemplar, y sedales y anzuelos alojados en la piel de algunos animales. También se registró la presencia continuada de depredadores oportunistas, como jabalíes y gatos asilvestrados.
Como contrapunto, el propio equipo constató que varios ejemplares que en campañas anteriores presentaban lesiones graves muestran hoy una cicatrización completa y buen estado general de salud, una prueba más de la capacidad de recuperación de la especie cuando las presiones externas remiten.
La Memoria 2025 recomienda mantener el muestreo anual sin interrupciones, intensificar la retirada de fauna exótica —especialmente en Can Fenosa— e instalar paneles informativos en los humedales sobre los riesgos de abandonar especies exóticas y de alimentar a los galápagos sin control.
Una serie de datos que no existiría sin el trabajo de campo constante
Hay algo que conviene subrayar detrás de la cifra redonda de los 600 ejemplares: ninguno de estos análisis demográficos sería posible sin seis años de jornadas de campo sostenidas por una sola persona sobre el terreno, año tras año, con el respaldo institucional de una entidad como SOHEVA pero sin la infraestructura de un gran proyecto público. Es el mismo patrón que Mundo Faunista ha documentado en otros programas de seguimiento y cría: el conocimiento acumulado por un naturalista dedicado, sostenido en el tiempo, termina generando la base de datos más completa disponible para entender cómo le va de verdad a una especie sobre el terreno.
Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA.
Fuentes:
Hernández Olmedo, J. (2026) Proyecto MAUREMYS-BESÒS. Muestreo de galápago leproso (Mauremys leprosa) en el río Besòs, el ENIM de Can Cabanyes y el Corredor Biológico de Can Fenosa. Memoria 2025. Aval: Sociedad Herpetológica Valenciana (SOHEVA). Descargar Memoria 2025 (PDF) ·
SOHEVA — Proyecto MAUREMYS-BESÒS: seis años de seguimiento confirman al río Besòs como un corredor ecológico vivo
