domingo, 26 de julio de 2026 Órgano de la Federación FAUNA
Federación FAUNA
Publicación de Federación FAUNA
Iniciativa Faunista Visitar Faunism.org →
Un sitio de la Federación FAUNA | Criadores · Aficionados · Especialistas | www.faunism.org →
Última hora
Actualidad

Galápago leproso: seis años de seguimiento en el río Besòs

Un galápago marcado en 2019 en una laguna de Granollers apareció seis años después a más de diez kilómetros río abajo. Es solo uno de los hallazgos de la memoria 2025 del proyecto MAUREMYS-BESÒS, el estudio demográfico más largo y detallado jamás realizado sobre el galápago leproso en Catalunya, que este año también ha detectado una señal de alarma: las capturas de galápagos exóticos se han más que duplicado en solo un año.

Por Sociedad Herpetológica Valenciana SOHEVA julio 8, 2026 9 min lectura Actualidad
Galápago leproso: seis años de seguimiento en el río Besòs

Proyecto MAUREMYS-BESÒS · Memoria 2025

Este artículo resume los resultados de la campaña 2025 del proyecto de seguimiento del galápago leproso (Mauremys leprosa) en el río Besòs, dirigido por Jordi Hernández Olmedo y avalado por la Sociedad Herpetológica Valenciana (SOHEVA).

En 2019, un equipo de campo marcó un pequeño galápago leproso en la laguna del Espacio Natural de Interés Municipal (ENIM) de Can Cabanyes, en Granollers. Seis años después, ese mismo ejemplar —identificado con el código 10.346— volvió a caer en una nasa, esta vez a más de diez kilómetros de distancia, en un tramo bajo del río Besòs. Es el desplazamiento más largo jamás documentado en el proyecto, y una prueba contundente de algo que muchas veces se subestima: un reptil de apariencia tan sedentaria como un galápago de río puede recorrer, a lo largo de su vida, distancias notables entre distintos hábitats conectados por un mismo cauce.

Ese hallazgo es uno de los muchos que recoge la memoria 2025 del proyecto MAUREMYS-BESÒS, que este año cumple su sexta campaña consecutiva de estudio (con la única interrupción de 2020, por la pandemia) y que se ha consolidado como el seguimiento demográfico más extenso y detallado que existe sobre esta especie en Catalunya.

Un galápago autóctono que necesita vigilancia

El galápago leproso (Mauremys leprosa) es, junto al galápago europeo (Emys orbicularis), una de las dos especies de tortuga de agua dulce autóctonas de Catalunya. Está protegido por la legislación catalana, incluido en el apéndice II del Convenio de Berna y en los apéndices II y IV de la Directiva de Hábitats europea. A pesar de ese estatus de protección, apenas existían datos demográficos rigurosos sobre sus poblaciones en la cuenca del Besòs antes de que este proyecto arrancara en 2019.

El área de estudio combina tres ambientes distintos: los propios sectores del río Besòs a su paso por el Vallès Oriental y Occidental, la laguna del ENIM de Can Cabanyes (en Granollers, incluida en la Red Natura 2000 del río Congost) y la laguna artificial del Corredor Biológico de Can Fenosa, en Martorelles, un conector ambiental diseñado para permitir que la fauna circule entre la Serralada de la Marina y el cauce del Besòs.

Cómo se estudia una población de galápagos

El método de trabajo es el clásico de la ecología de poblaciones: captura, marcaje y recaptura. Durante los meses de junio a noviembre de 2025 se instalaron 31 nasas cilíndricas cebadas con vísceras porcinas, revisadas cada cinco días, acumulando un total de 208 revisiones y un esfuerzo de 1.040 días-nasa en el conjunto de localidades.

Cada galápago capturado por primera vez recibe un código individual mediante pequeñas muescas en las placas marginales del caparazón —siguiendo la codificación oficial del Centre de Recuperació d’Amfibis i Rèptils de Catalunya (CRARC)— además de una fotografía identificativa del plastrón. Desde 2019 se han marcado ya 553 ejemplares distintos de galápago leproso, de un total de 570 códigos concedidos.

La población en cifras (campaña 2025)

299 ejemplares identificados (116 nuevos, 183 recapturas) · Estima poblacional global: 434 individuos (IC 95%: 350-518) · Río Besòs: 356 · Laguna de Can Cabanyes: 74 · Laguna de Can Fenosa: 59

Para calcular el tamaño real de la población —no solo el número de individuos efectivamente capturados— el equipo utiliza el método estadístico de Lincoln-Petersen con la corrección de Bailey, una fórmula habitual en estudios de fauna silvestre que permite estimar poblaciones cerradas a partir de las proporciones de marcaje y recaptura.

Un río más conectado de lo que parece

Más allá del caso extremo del ejemplar 10.346, los datos de desplazamiento confirman que el sistema fluvial funciona como una red conectada, no como núcleos aislados. Otros ejemplares registraron movimientos de varios kilómetros incluso en periodos de apenas un año entre dos campañas consecutivas, moviéndose entre sectores contiguos del cauce.

Esta conectividad tiene una lectura doble. Es una buena noticia porque confirma que el corredor fluvial del Besòs sigue funcionando como una infraestructura ecológica viable pese a la presión humana del entorno metropolitano. Pero también implica que un problema localizado en un punto del río —una contaminación, una obra, una suelta de especies exóticas— puede acabar afectando a poblaciones que en apariencia están lejos de ese punto.

La señal de alarma: el aumento de galápagos exóticos

El dato más preocupante de la memoria 2025 no tiene que ver con el galápago leproso, sino con sus competidores. Las capturas de galápagos exóticos se han disparado un 123 % respecto al año anterior, pasando de 47 ejemplares en 2024 a 105 en 2025. El foco más crítico es la laguna de Can Fenosa, donde el incremento alcanza el 205 %.

La especie exótica más frecuente es, con diferencia, el conocido galápago de orejas rojas (Trachemys scripta elegans), seguido de su variante de orejas amarillas y de varios ejemplares sin clasificar del mismo género. El informe es explícito sobre el riesgo que representan: las especies del género Trachemys son más agresivas y de mayor tamaño que el galápago leproso autóctono, y compiten con ventaja por los mismos recursos, lo que perjudica a toda la biodiversidad de la cuenca.

Un problema que se retroalimenta

El informe señala que estas especies exóticas ya se están reproduciendo en libertad en la zona, lo que complica su erradicación: a las sueltas deliberadas por particulares se suma ahora el propio éxito reproductivo de la población asilvestrada. Todos los ejemplares exóticos capturados durante el estudio fueron retirados y trasladados a centros de recuperación, como el de Fauna Salvaje de Torreferrussa.

Amenazas directas: desde riadas hasta agresiones deliberadas

La memoria documenta también una serie de incidencias que afectan directamente a la integridad física de los ejemplares autóctonos. Se identificaron caparazones con alteraciones compatibles con exposición a contaminantes, una fractura reciente en la parte posterior del espaldar de un ejemplar —compatible tanto con atropello como con el arrastre de una riada— y, más inquietante todavía, un caso de perforación circular perfecta en las placas marginales de un galápago en Can Cabanyes, cuya morfología sugiere el uso deliberado de una herramienta mecánica.

En la laguna de Can Fenosa se localizaron además varias líneas de pesca abandonadas, incluyendo un galápago exótico con un anzuelo alojado en la cavidad oral —que motivó un aviso a los Agents Rurals— y mangueras de extracción de agua hacia huertos cercanos. A esto se suma la presencia constante de jabalíes y de gatos domésticos o asilvestrados en toda la zona de estudio, potenciales depredadores de puestas y de ejemplares jóvenes.

No todo son malas noticias en este apartado: el seguimiento de individuos con fracturas graves detectadas en campañas anteriores mostró una cicatrización completa de los tejidos y un estado de salud y actividad plenamente normalizado, un dato que habla de la notable capacidad de recuperación de la especie.

Una población envejecida y con sesgo hacia los machos

El análisis demográfico revela dos patrones que conviene vigilar a largo plazo. El primero es la dominancia de individuos adultos: el 66,89 % de los ejemplares identificados en 2025 pertenecen a esta categoría, un porcentaje que sube hasta el 73 % en el propio cauce del río. La excepción es, de nuevo, la laguna de Can Fenosa, donde los juveniles y subadultos representan el 56 % de la muestra —con un 44,83 % de individuos de menos de un año de edad—, lo que la convierte en el principal núcleo de reclutamiento de toda la metapoblación.

El segundo patrón es un marcado desequilibrio de sexos a favor de los machos: un 75,77 % del total, con una proporción especialmente acusada en el río Besòs (81 %). Las lagunas, en cambio, aportan cierto contrapeso: en Can Cabanyes las hembras llegan a ser mayoritarias entre los adultos jóvenes, y en Can Fenosa los subadultos muestran una proporción de sexos perfectamente equilibrada.

En cuanto a biometría, las hembras adultas superan claramente en tamaño y peso a los machos —hasta 205 mm de longitud de caparazón y 1.223 gramos de media entre los ejemplares más viejos, frente a 172 mm y 616 gramos en los machos—, un patrón de dimorfismo sexual habitual en esta especie y que, según el informe, resulta detectable ya antes de cumplir el primer año de vida.

La prueba de que la reproducción continúa

El equipo documentó también evidencias directas de actividad reproductiva: tres hembras grávidas detectadas mediante palpado inguinal, la confirmación inequívoca de una puesta en el intervalo entre dos capturas sucesivas de la misma hembra en Can Cabanyes, y la observación —sin manipular al animal, para no interrumpir el proceso— de una hembra excavando un nido en el sector A del río Besòs.

Seis años de datos al servicio de la gestión del territorio

Más allá de los números de cada campaña, el verdadero valor del proyecto MAUREMYS-BESÒS es acumulativo: seis años ininterrumpidos (salvo por la pandemia) de datos comparables sobre la misma población, algo excepcional en el ámbito de la herpetología aplicada en España. La memoria 2025 recomienda expresamente mantener el esfuerzo de muestreo anual, continuar con la extracción de galápagos exóticos —a pesar de los 105 ejemplares retirados este año, la presión invasora sigue siendo alta— e instalar paneles informativos en las lagunas para concienciar a los visitantes sobre los riesgos de liberar fauna exótica.

Es, en definitiva, el tipo de trabajo silencioso y sostenido en el tiempo que rara vez ocupa titulares, pero que constituye la base imprescindible sobre la que se pueden tomar decisiones de gestión y conservación fundamentadas, en lugar de basadas en intuiciones.

¿Quieres consultar la memoria técnica completa? El informe íntegro del proyecto MAUREMYS-BESÒS, con todas las tablas, gráficos y datos de la campaña 2025, está disponible para su descarga en la web de SOHEVA: soheva.org — Proyecto MAUREMYS-BESÒS

Sociedad Herpetológica Valenciana (SOHEVA)

Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA.

Fuente: Hernández Olmedo, J. (2025). Proyecto MAUREMYS-BESÒS: Muestreo de galápago leproso (Mauremys leprosa, Schweigger 1812) en el río Besòs, el ENIM de Can Cabanyes y el Corredor Biológico de Can Fenosa. Memoria 2025. Sociedad Herpetológica Valenciana (SOHEVA).

Etiquetas: captura-recapturaconservación de reptilesespecies invasorasgalápago leprosoherpetologíaMauremys leprosarío BesòsSOHEVATrachemys scriptaVallès Oriental
¿Te ha resultado útil? Compártelo: Twitter / X Facebook WhatsApp

También te puede interesar