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Acuarios

El cíclido malgache que solo enseña su color al reproducirse

La mayor parte del año, el cíclido de Loiselle pasa completamente desapercibido: una coloración gris verdosa discreta, casi anónima entre las piedras del río. Pero en época de cría algo cambia. El pez entero estalla en un dorado intenso, como si solo entonces decidiera mostrar quién es de verdad. Descrito en 2006 y ya «en peligro» según la UICN, esta especie endémica del noreste de Madagascar sobrevive gracias a un puñado de acuarios europeos y a la red de acuaristas privados de Citizen Conservation -un programa en el que, por una curiosa vuelta del destino, los aficionados están salvando al pez que lleva el nombre de uno de los suyos.

Por Asociación Española del Koi julio 15, 2026 10 min lectura Acuarios
El cíclido malgache que solo enseña su color al reproducirse

Ptychochromis loisellei. CC BY-NC Rhinesaurus

Proyecto destacado — Citizen Conservation

Este artículo describe el caso del cíclido de Loiselle (Ptychochromis loisellei) y su programa de conservación en cautividad gestionado por Citizen Conservation, organización de referencia internacional en la implicación de aficionados en la conservación de especies amenazadas. Es la especie hermana del cíclido de Mangarahara, ya cubierto en Mundo Faunista.

Durante casi todo el año, el cíclido de Loiselle es un pez que no llama la atención. Cuerpo alto, aplanado lateralmente, una coloración gris verdosa que se confunde con el fondo del río. Nada en su aspecto anticipa lo que ocurre cuando llega la época de cría: el mismo pez, sin cambiar de forma ni de tamaño, se transforma en un ejemplar de un dorado intenso y brillante, como si hubiera estado esperando el momento exacto para revelar quién es.

Ese cambio de color es solo el rasgo más vistoso de una especie que la ciencia conoce desde hace apenas veinte años y que ya figura como amenazada en la Lista Roja de la UICN. Su historia de conservación, además, tiene un protagonista inesperado: la propia comunidad de acuaristas aficionados a la que debe, en parte, su nombre.

Una especie con apellido propio, descrita en 2006

Ptychochromis loisellei fue descrita científicamente en 2006 por las ictiólogas Melanie L. J. Stiassny y John S. Sparks, dentro de una revisión taxonómica del género endémico malgache Ptychochromis. Pertenece a la familia Cichlidae, la misma que agrupa a los cíclidos africanos y americanos más conocidos en acuariofilia, aunque los cíclidos de Madagascar forman un linaje evolutivo propio y mucho menos colorido que sus primos continentales — lo que, paradójicamente, los hace especialmente valiosos para la ciencia: al ser el grupo hermano de todos los demás cíclidos, ayudan a entender cómo evolucionó el comportamiento y la coloración del resto de la familia.

El nombre local en Madagascar es «Garaka». En español se conoce como cíclido de Loiselle, en honor al biólogo cuya historia personal cierra este artículo de una manera que merece la pena esperar.

Los peces de agua dulce de Madagascar, en cifras

Todas las especies de peces exclusivamente dulceacuícolas de Madagascar son endémicas: no existen en ningún otro lugar del planeta. De ellas, un 17% están catalogadas como «vulnerables», un 34% como «en peligro», un 22% como «en peligro crítico» y un 4% ya se ha extinguido. El cíclido de Loiselle se encuentra en la categoría «en peligro» (Endangered), con una tendencia poblacional que los especialistas describen como decreciente.

Un territorio del tamaño de una comarca

El área de distribución completa de Ptychochromis loisellei apenas alcanza los 5.000 km², una superficie comparable a una comarca española. Se conoce en el río Mahanara, su localidad tipo, cerca de la ciudad de Antsirabe-Nord, en el curso bajo del río Bemarivo y en el lago Mahatsara, en el noreste de la isla. Los pescadores locales mencionan también su presencia en el río Fanambana, aunque los registros científicos en este último punto son más escasos.

La causa principal de su declive es la misma que amenaza a toda la fauna dulceacuícola malgache: la deforestación. Madagascar ha perdido ya más del 90% de su cobertura forestal original, un fenómeno tan extendido que ha cambiado el color del paisaje —de la isla verde que fue a la isla roja en que se ha convertido, a causa de la erosión del suelo que queda expuesto tras la tala. Esa erosión arrastra grandes cantidades de sedimento a ríos y lagos, alterando de forma irreversible las condiciones del hábitat. A esto se suma la pesca para consumo humano y la competencia de especies invasoras: el canal (Channa maculata), voraz depredador introducido, y la tilapia del Nilo (Oreochromis niloticus), que compite directamente por alimento y espacio con las especies nativas.

De Toronto a Colonia, y de Colonia a los salones de toda Europa

En 2019 un grupo de especialistas se reunió en el Zoo de Colonia, preocupados por la velocidad a la que Madagascar estaba perdiendo su biodiversidad de agua dulce. De ese encuentro nació la Madagascar Fauna and Flora Group, una red de conservación centrada específicamente en los peces malgaches amenazados — un grupo de vertebrados que, a diferencia de los lémures o los camaleones, rara vez atrae la atención mediática pese a encontrarse entre los más amenazados de la isla.

Hasta ese momento, el cíclido de Loiselle no existía en ningún acuario europeo. Su único punto de presencia fuera de Madagascar era el Zoo de Toronto, en Canadá. Siguiendo el principio básico de toda buena estrategia de conservación ex situ —repartir los ejemplares y, con ellos, el riesgo— llegaron los primeros ejemplares de Toronto a Colonia ese mismo año, convirtiendo al zoológico alemán en la primera institución europea en mantener la especie.

Los peces se adaptaron bien. Bajo la dirección del responsable del acuario, Thomas Ziegler, el equipo de Colonia logró reproducirlos con éxito en muy poco tiempo, y pronto empezó a repartir crías entre otras instituciones zoológicas. En 2021 se dio el paso decisivo: los primeros ejemplares se entregaron a acuaristas particulares dentro del programa Citizen Conservation, sentando las bases de una población de reserva estable en manos de aficionados.

Objetivo del programa Citizen Conservation

La meta fijada por Citizen Conservation para esta especie es mantener 16 criadores activos con un mínimo conjunto de 192 ejemplares en cautividad, repartidos entre distintos hogares y evitando así que la totalidad de la reserva genética dependa de una sola instalación. Los datos de mayo de 2026 confirman que el programa avanza según lo previsto.

Cómo se cría en el acuario

El cíclido de Loiselle es, según la experiencia acumulada en Colonia, una especie relativamente sencilla de mantener, aunque puede mostrar cierta agresividad intraespecífica. Un grupo de unos diez ejemplares adultos —idealmente con más hembras que machos— requiere un acuario de al menos 1,5 metros de longitud y 500 litros de volumen. Grupos de diez a veinte ejemplares semiadultos pueden alojarse en acuarios de entre 160 y 360 litros, mientras que los alevines, que forman bancos de hasta cincuenta individuos, se crían bien en volúmenes de unos 200 litros a partir de 70 centímetros de longitud.

Los parámetros de agua que mejores resultados han dado en la cría son una temperatura de 24 a 25 °C, dureza carbonatada de 3° dH, dureza general (GH) de 5, conductividad de 230 microsiemens y un pH de 7,5, con un cambio de agua semanal de entre el 30 y el 50%. La especie se ha mostrado tolerante a variaciones dentro de un rango razonable, aunque conviene dejar el acuario suficientemente maduro antes de introducir los primeros ejemplares.

Para la decoración, las piedras grandes cumplen una doble función: ofrecen estructura y refugio, y sirven además como sustrato de puesta. Raíces y plantas acuáticas —los géneros del tipo Vallisneria funcionan bien— completan el montaje sobre un fondo de arena. La alimentación no plantea dificultades: acepta sin problema alimento en escamas, congelado (larvas de mosquito blancas, negras y rojas, y pulgas de agua) y vivo (artemia y larvas de mosquito blancas), con un día de ayuno semanal recomendado para los adultos.

Ficha de cría — Citizen Conservation

Grupo adulto (≈10 ejemplares): mínimo 1,5 m / 500 l  ·  Semiadultos (10-20 ejemplares): 160-360 l  ·  Alevines (bancos de hasta 50): desde 70 cm / 200 l  ·  Temperatura: 24-25 °C  ·  KH: 3° dH  ·  GH: 5  ·  pH: 7,5  ·  Cambio de agua: 30-50% semanal

Un cuidado parental que sorprende hasta a los expertos

La reproducción del cíclido de Loiselle depara comportamientos que han llamado la atención incluso de quienes llevan años trabajando con cíclidos malgaches. Es una especie de freza abierta, en la que tanto la hembra como el macho pueden implicarse en el cuidado de la puesta. En el Zoo de Colonia se ha observado variación entre puestas: en algunas solo el macho se ocupaba de la cría —llegando a defenderla incluso de la propia hembra—, mientras que en otras ambos progenitores colaboraban simultáneamente, o el macho iniciaba el cuidado y la hembra se sumaba después.

Cada puesta puede alcanzar los 400 huevos, depositados preferentemente sobre piedras. Uno de los comportamientos más llamativos registrados es la gestión activa de huevos enfermos: cuando parte de la puesta se enmohece, los progenitores no retiran los huevos afectados, sino que trasladan los huevos y larvas sanos a otra zona del acuario, donde continúan desarrollándose con normalidad. Las larvas nadan libremente unos cuatro días después de la eclosión, y los alevines criados junto a sus padres permanecen con ellos hasta que se inicia la siguiente puesta.

Hay, eso sí, un punto delicado: durante la cría de las larvas los progenitores son extremadamente sensibles a las perturbaciones. En Colonia, un simple corte breve de electricidad, el traslado de los padres junto con la puesta, o incluso mover una raíz del acuario durante apenas unos segundos, bastaron para que los progenitores abandonaran el cuidado de la cría y se perdiera la puesta completa. Es una información valiosa para cualquier acuarista que participe en el programa: la fase inicial de cría de larvas exige no tocar nada en el acuario.

El nombre que cierra el círculo

La especie lleva el nombre de Paul V. Loiselle, un biólogo cuya trayectoria explica, mejor que cualquier argumento abstracto, por qué el papel del acuarista aficionado importa en la conservación de especies. Loiselle comenzó su carrera hace más de cincuenta años como un simple aficionado a la acuariofilia doméstica. Con el tiempo escribió varios libros de referencia sobre cría de peces ornamentales, se convirtió en conservador de peces de agua dulce del Acuario de Nueva York y llegó a ser una de las voces más autorizadas en la conservación de los peces malgaches dentro de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, cargo que mantuvo hasta su fallecimiento en abril de 2025.

El cierre del círculo es literal: menos de veinte años después de que un pez recibiera su nombre en su honor, son los aficionados a la acuariofilia —la misma comunidad de la que Loiselle formó parte antes de convertirse en científico— quienes sostienen hoy la última red de seguridad de la especie fuera de Madagascar.

Es la misma lección que ya dejó el cíclido de Mangarahara, especie hermana de esta y también rescatada gracias a la red de acuaristas particulares que Citizen Conservation coordina en toda Europa: cuando la conservación institucional llega a su límite, es el conocimiento acumulado durante décadas por los aficionados el que marca la diferencia entre la extinción y la supervivencia.

¿Quieres participar en la cría de especies amenazadas? Citizen Conservation coordina programas de cría en cautividad para particulares en toda Europa. Más información en citizen-conservation.org/mitmachen/halter-werden

Redacción Mundo Faunista

Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA.

Fuentes:
Citizen Conservation  · 
CC — Basis-Informationen und Haltungsempfehlungen zu Ptychochromis loisellei (2022)  · 
IUCN Red List — Ptychochromis loisellei  · 
Mundo Faunista — El cíclido de Mangarahara

Etiquetas: acuariofiliacíclidosCitizen Conservationconservacióncría en cautividadMadagascarPaul Loisellepeces amenazadosPtychochromis loiselleiZoo de Colonia
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