Nombre científico: Lonchura oryzivora (Linnaeus, 1758) · Sinónimo: Padda oryzivora — ambos nombres se encuentran en la literatura especializada y en la documentación oficial; el sistema I-CITES del Ministerio francés de Transición Ecológica utiliza Lonchura como nombre válido, con Padda como sinónimo · Familia: Estrildidae · Origen: Java, Bali y Bawean (Indonesia) · Estado UICN: En Peligro (EN) · Estado CITES: Apéndice II / Anexo B (Reglamento CE 338/97) · Longevidad en cautividad: 8–10 años
Pocas aves exóticas combinan tan bien la vistosidad, la mansedumbre y la facilidad de cría como el gorrión de Java. Lleva décadas integrado en la avicultura aficionada española, se encuentra en pajareras de toda clase y ha generado linajes de cría en cautividad perfectamente consolidados. Para quien se acerca a él por primera vez, resulta difícil no quedarse prendado: ese contraste entre la cabeza negra, las mejillas blancas y el pico rojizo grueso le da un aspecto casi geométrico, limpio, inconfundible.
Conocerlo bien -su biología, sus necesidades, su historia- es el punto de partida para criarlo correctamente. Y hoy, conocerlo bien incluye también entender su situación regulatoria, que tiene implicaciones prácticas para cualquier criador en España.
Un pájaro del arrozal
Lonchura oryzivora —conocida también en la literatura como Padda oryzivora, nombre con el que sigue apareciendo en muchas referencias de avicultura y en algunos documentos oficiales— pertenece a la familia Estrildidae, el gran grupo de los diamantes y capuchinos que puebla las pajareras europeas. En estado silvestre habita las tierras de cultivo, las praderas y los bosques abiertos de Java y Bali, donde su nombre local —y su nombre científico— lo vinculan directamente con el arroz: oryzivora significa literalmente «comedora de arroz». En las islas donde es endémico formaba bandadas de cientos de individuos que sobrevolaban los campos de cultivo en busca de semillas. Esa sociabilidad extrema y esa adaptación a vivir junto a los humanos son parte de lo que lo hace tan apto para la vida en pajarera.
Con 13–15 centímetros de longitud, es un ave de porte robusto para su tamaño. El plumaje del adulto es inmediatamente reconocible: cabeza y cola negras, mejillas blancas con un anillo ocular de color rojizo, pecho y dorso grises, vientre rosado y patas de color carne. El pico, grueso y característico, es rojizo en los adultos, con la base más pronunciada en los machos. Los jóvenes tienen el plumaje mucho más apagado -marrón grisáceo en el dorso, vientre beige- y el pico oscuro que va adquiriendo color con la edad.
Dimorfismo sexual y mutaciones
El gorrión de Java es una especie monomórfica: machos y hembras se parecen mucho, lo que puede complicar el sexaje, especialmente en aves jóvenes. El método más fiable es la comparación entre varios individuos. En los adultos, el macho tiene el pico más grande, de rojo más intenso y con la base claramente más ancha y abultada. El anillo ocular del macho es también de un rojo más vivo. El canto, exclusivo de los machos, es la clave más clara: el macho estira el cuello, se incorpora en posición vertical y emite un gorjeo suave y repetitivo que no debe confundirse con el llamado, que emiten ambos sexos.
En cautividad se han seleccionado varias mutaciones de color. Las más extendidas son el blanco (ave completamente blanca que conserva el pico y las patas rojos), el canela claro, el canela oscuro y el pastel. Existen otras mutaciones menos frecuentes, como la variedad sin mejillas. La norma entre criadores es no cruzar colores distintos si se quiere mantener la pureza de cada línea: los cruces entre blanco y gris o entre blanco y canela producen ejemplares manchados que no se ajustan a ningún estándar reconocido.
Alojamiento: pajarera o jaulón
El gorrión de Java es un pájaro sociable que prospera en compañía. Puede mantenerse en pajarera mixta con otras especies de estrílidos de tamaño similar, aunque su corpulencia (y su pico) le aseguran siempre una posición dominante en el acceso al comedero o al nidal. Cuando se mezclan con pinzones más pequeños, los javas suelen ser los primeros en comer y en escoger los mejores rincones, sin llegar habitualmente a la agresión directa.
Lo ideal para la cría es un jaulón o pajarera de dimensiones generosas. Los criadores con experiencia trabajan frecuentemente en colonias de diez a quince parejas en jaulones de unos dos metros de ancho por 1,7 de alto y 1,2 de profundidad, colocando varios jaulones contiguos para que los grupos se estimulen mutuamente. También pueden criarse en parejas individuales, aunque los ejemplares en jaulón individual suelen tardar más en aclimatarse y reproducirse.
En cuanto a temperatura, son aves notablemente resistentes. Soportan bien las variaciones térmicas del clima español y solo necesitan refugio o calefacción auxiliar en los inviernos más fríos o en zonas con heladas prolongadas. El baño diario es un hábito arraigado: hay que proporcionarles agua fresca cada día, especialmente en verano.
Alimentación
La dieta base del gorrión de Java en cautividad es sencilla. Una mezcla de mijo blanco, alpiste y avena en proporciones aproximadas de 40-40-20 cubre sus necesidades cotidianas, con algo más de avena en los periodos de cría e invierno. Aunque en estado silvestre son grandes comedores de arroz, los ejemplares de cautividad criados en Europa rara vez muestran interés por él cuando se les ofrece.
Durante la época de cría es recomendable complementar con pasta de cría o alimento blando varias veces por semana, y ofrecer verduras frescas con regularidad. La cáscara de huevo machacada y la arena mineral deben estar siempre disponibles, y su consumo aumenta notablemente durante la crianza. El acceso permanente a agua limpia y fresca es innegociable.
Reproducción
El gorrión de Java es un buen reproductor en cautividad. Las parejas bien aclimatadas pueden ser tan productivas como los diamantes mandarines, con puestas de entre cuatro y ocho huevos —siendo la media habitual de cinco a seis— y varios ciclos por temporada. Son padres entregados que, en condiciones normales, crían a la mayoría de los pollos sin dificultad.
Prefieren nidales grandes con abundante material grueso: heno áspero, hierba seca y hasta agujas de pino son preferibles a los materiales finos que se usan para mandarines. El nido terminado es voluminoso, con una copa bien formada en su interior. La incubación dura entre doce y catorce días, realizada por ambos progenitores. Los pollos vuelan a las cuatro semanas y permanecen cerca de los padres otras tres semanas más antes de ser completamente independientes.
La temporada natural de cría en estado silvestre coincide con el final de las lluvias, aunque en cautividad pueden reproducirse prácticamente durante todo el año si las condiciones son adecuadas, con un pico de actividad entre febrero y agosto.
Mientras en Europa el gorrión de Java lleva décadas reproduciéndose con facilidad en cautividad, en Java y Bali sus poblaciones silvestres están prácticamente desaparecidas. La caza masiva como ave de jaula y la persecución como plaga de los arrozales durante el siglo XX llevaron a su inclusión en la Lista Roja de la UICN como especie En Peligro (EN). Indonesia prohibió las exportaciones de ejemplares capturados en la naturaleza en 1995. La especie sobrevive en la actualidad principalmente gracias a las poblaciones introducidas en otras islas del Pacífico y al trabajo de los criadores en cautividad de todo el mundo.
Situación regulatoria en España: lo que todo criador debe saber
Lonchura oryzivora está incluida en el Apéndice II de CITES y en el Anexo B del Reglamento (CE) 338/97, que es la norma comunitaria que aplica el Convenio en la Unión Europea. Esto no prohíbe su tenencia ni su cría: significa que cualquier transacción que implique cambio de titularidad (compraventa, cesión, donación) debe ir acompañada de documentación que acredite el origen legal del ejemplar.
En España, el Real Decreto 7/2018 establece esos requisitos documentales. Para las especies del Anexo B criadas en cautividad, la documentación exigible es el Certificado de Cría en Cautividad (CCC), emitido por la Autoridad Administrativa CITES española, que reside en la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del MITECO. Para obtenerlo, es necesario comunicar los nacimientos a esa autoridad y (según el criterio actualmente aplicado) contar con la figura de Núcleo Zoológico en la comunidad autónoma correspondiente.
Ni el Anexo I del RD 7/2018 ni el Anexo X del Reglamento UE 865/2006, que recogen listas de especies exceptuadas de estos controles, incluyen al gorrión de Java. Otras especies con un perfil similar en cautividad sí figuran en esas excepciones: el cardenalito de Venezuela (Spinus cucullatus), un fringílido en peligro crítico cuya situación en la avicultura española comparte muchos rasgos con la del gorrión de Java —décadas de cría en cautividad, poblaciones silvestres gravemente amenazadas, y una gestión documental que ha generado conflictos recurrentes con la Autoridad Administrativa CITES. La ausencia del gorrión de Java en esas listas no tiene justificación pública conocida y deja a miles de criadores en una situación de irregularidad de facto que ninguno eligió conscientemente.
La Autoridad Administrativa CITES en España ha acumulado en los últimos años un historial de aplicación rígida de estos requisitos, y casos documentados de expedientes sancionadores a criadores por discrepancias interpretativas documentales. La guía publicada en febrero de 2026 por los servicios jurídicos de Aviornis, Federación FAUNA, Fundación Psittacus y SOHEVA señala abiertamente que «no ha sido infrecuente que ni ellos mismos sepan cómo aplicar las normas», en referencia a las autoridades competentes.
La vía para resolver esta situación estructuralmente pasa por incluir a Lonchura oryzivora en los listados de excepciones -algo que requiere presión organizada del sector y una argumentación técnica sólida ante el MITECO- y recopilar toda la información posible sobre nuestros ejemplares para acreditar su origen legal. Es un absoluto sinsentido, pero con estos bueyes hay que arar. Adquirir gorriones de Java anillados y documentados es obligatorio, pero no ha sido lo habitual durante décadas. Y hay que ponerle remedio.
Guía práctica de documentación para criadores de aves y herpetos (Aviornis, Federación FAUNA, Fundación Psittacus, SOHEVA · versión febrero 2026): descargar PDF
Portal CITES España (Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico): www.miteco.gob.es · Federación FAUNA: federacionfauna.org
Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA.
Fuentes:
Real Decreto 7/2018 ·
Reglamento (CE) 865/2006 ·
MITECO — Instrucciones para criadores CITES ·
BirdLife International — Lonchura oryzivora ·
I-CITES (Francia) — ficha taxonómica Lonchura oryzivora ·
BIOPARC Fuengirola — Gorrión de Java ·
Aviornis, Federación FAUNA, Fundación Psittacus, SOHEVA (2026) Guía práctica de documentación para criadores de aves y herpetos. Versión 25 de febrero de 2026.
