lunes, 24 de agosto de 2026 Órgano de la Federación FAUNA
Federación FAUNA
Publicación de Federación FAUNA
Iniciativa Faunista Visitar Faunism.org →
Un sitio de la Federación FAUNA | Criadores · Aficionados · Especialistas | www.faunism.org →
Última hora
Acuarios

Pseudacanthicus nyktos: el pleco leopardo amplía su rango

Cuando Pseudacanthicus nyktos se describió en 2024, parecía una rareza confinada al curso bajo del río Xingú. Un nuevo estudio publicado en Biology con ejemplares capturados a pulmón en el río Turiaçu y una revisión de secuencias genéticas depositadas en bases públicas, multiplica su área de distribución conocida y la extiende a otras tres cuencas del este de la Amazonia. El caso es un buen recordatorio de cuánto puede cambiar el mapa de una especie con solo mirar mejor los datos que ya existían.

Por Asociación Española del Koi agosto 9, 2026 7 min lectura Acuarios
Pseudacanthicus nyktos: el pleco leopardo amplía su rango

Pseudacanthicus nyktos: el pez de la noche del Xingú. Gemini IA.

Fuente científica — Biologia, 2026

Este artículo está basado en Oliveira, Vieira, Ramos, Bezerra, Oliveira & Ottoni (2026), Morphological and molecular evidence of the armored catfish Pseudacanthicus nyktos Lopes, Sousa & Chamon, 2024 (Siluriformes: Loricariidae) reveal a broad and disjunct distribution in the eastern Brazilian Amazon, publicado el 20 de julio de 2026 en Biologia 81:193 (DOI: 10.1007/s11756-026-02259-5), en acceso abierto.

Hace apenas dos años, en 2024, un equipo brasileño describía una nueva especie de pleco blindado dentro del género Pseudacanthicus: Pseudacanthicus nyktos, conocida hasta ahora exclusivamente del curso bajo del río Xingú, en el estado de Pará, como L185. Un nuevo estudio, publicado este verano en la revista Biologia, demuestra que esa imagen de especie restringida era, en gran medida, un espejismo de muestreo: P. nyktos vive también en otras tres cuencas hidrográficas del este de la Amazonia brasileña, a cientos de kilómetros de su localidad típica.

Un género de plecos blindados difícil de estudiar

Pseudacanthicus es un género de loricáridos —los peces con cuerpo blindado por placas óseas y boca succionadora, conocidos en la acuariofilia como plecos— dentro de la subfamilia Hypostominae. Se distingue del resto de géneros próximos por su dentición reducida, con hasta diez dientes por rama mandibular, y por un cuerpo robusto cubierto de grandes odontodes no eversibles, a menudo con patrones de manchas claras o vermiculaciones sobre fondo oscuro. Actualmente incluye nueve especies válidas repartidas por distintos sistemas hidrográficos de Sudamérica, aunque los propios especialistas del grupo sospechan desde hace años que el género esconde más especies de las descritas.

El problema de fondo es que estudiar Pseudacanthicus es complicado: los ejemplares son escasos en las colecciones científicas, viven en canales profundos y de corriente rápida —justo los hábitats más difíciles de muestrear con métodos convencionales de ictiología— y su morfología varía considerablemente con la edad, lo que complica distinguir variación individual de diferencias entre especies. Aunque el artículo científico no entra en el comercio acuariófilo, conviene recordar que el género en su conjunto —conocido entre aficionados como «leopard plecos» o plecos cactus— es uno de los grupos de loricáridos gigantes más codiciados y caros de la afición, precisamente por su tamaño, su blindaje y su coloración llamativa.

De un registro puntual en el Xingú a cuatro cuencas amazónicas

El nuevo estudio parte de una expedición de campo en el río Turiaçu, en el estado de Maranhão, en el extremo oriental de la Amazonia, muy alejado del Xingú. Allí, buceando bajo licencia del Instituto Chico Mendes de Conservação da Biodiversidade (ICMBio), el equipo capturó ocho ejemplares mediante una red de cerco desplegada como barrera para guiar a los peces. El análisis morfológico de los especímenes coincidió con la diagnosis de P. nyktos, y el análisis molecular —basado en el gen mitocondrial COI, el mismo marcador usado como «código de barras genético» en peces— confirmó la identificación con una divergencia genética de solo el 0,47% respecto al paratipo de la especie, un valor propio de variación dentro de la misma especie y no de especies distintas.

Pero el hallazgo no se limitó al Turiaçu. Los autores revisaron también secuencias de COI depositadas en bases públicas —GenBank y BOLD Systems— que estaban etiquetadas de forma provisional como «Pseudacanthicus sp.», sin asignar a especie concreta. Una de ellas, procedente del municipio de União do Sul, en Mato Grosso, correspondía al curso alto del Xingú; otra, del municipio de Cametá, en Pará, procedía del bajo Tocantins. Ambas resultaron ser P. nyktos. A esto se sumó la revisión de un ejemplar de colección etiquetado como «Pseudacanthicus sp. Black», capturado en 2012 en el río Xingú a la altura de Altamira, que también fue reidentificado como la misma especie.

De una cuenca a cuatro

Antes de este estudio: P. nyktos conocida solo del bajo Xingú (localidad tipo).

Después de este estudio: registros confirmados en el bajo Xingú, el alto Xingú, el bajo Tocantins y la cuenca del Turiaçu, en Maranhão — el registro más oriental conocido de la especie.

Divergencia genética con el paratipo: 0,47% (COI, modelo K2P), dentro del rango de variación intraespecífica en lorícáridos.

Área de distribución amplia, pero presencia dispersa

Con estos nuevos registros, el área de extensión de la distribución (EOO, por sus siglas en inglés) estimada para P. nyktos pasó de 340.733 km² a 366.197,445 km². El área de ocupación real (AOO) —una medida más fina, basada en celdas de 4 km² allí donde efectivamente hay registros confirmados— creció de manera mucho más modesta, de 28.000 a 44.000 km², un incremento del 57%. La consecuencia de ese contraste es clara: la especie no ocupa de forma continua el enorme polígono que delimitan sus registros, sino que aparece de forma dispersa y puntual dentro de él.

Los propios autores relacionan ese patrón con la ecología de la especie: P. nyktos está asociada a canales profundos, corrientes rápidas, sustratos rocosos y hábitats estructuralmente complejos, con troncos sumergidos y rápidos, exactamente el tipo de ambiente que los métodos de muestreo convencionales rara vez cubren bien. La distribución aparentemente fragmentada, concluyen, probablemente refleja las limitaciones históricas del muestreo en la región más que un endemismo real y restringido.

Variación dentro de la especie, no señales de una especie nueva

Los ejemplares del Turiaçu no fueron simplemente iguales a los del Xingú: mostraron valores más altos en varias medidas morfométricas —profundidad del cuerpo, anchura del cleitro, longitud de la zona dorsal-anal— y más dientes premaxilares que los descritos en la serie tipo original. Los autores interpretan estas diferencias con cautela, como variación intraespecífica y no como evidencia de una especie distinta. Dos motivos lo respaldan: primero, la descripción original solo contó los dientes de un lado de la boca, mientras que este estudio detectó asimetría entre el lado izquierdo y el derecho de un mismo ejemplar, lo que ya indica variación dentro de un solo individuo; segundo, los ejemplares del Turiaçu analizados eran, en conjunto, más grandes que la muestra original —que incluía peces desde 35 hasta 250 mm de longitud estándar, frente a los 155–215 mm del Turiaçu—, por lo que buena parte de la diferencia podría deberse simplemente a efectos de la edad y el tamaño.

La genética, además, no deja margen de duda: en el análisis filogenético, todas las poblaciones —Xingú bajo y alto, Tocantins y Turiaçu— se agruparon en un mismo clado con el máximo soporte estadístico posible, separadas con claridad de las especies más próximas del género, como P. leopardus o P. serratus, cuya divergencia genética respecto a P. nyktos ronda el 2-3%.

Una población local ya conocida por los pescadores

Un detalle que refuerza la solidez del hallazgo es que las capturas en el Turiaçu no fueron un hecho aislado: los propios pescadores locales llevan años reportando de forma recurrente la presencia de este pez en la zona, según recoge el estudio. Eso, unido a la ausencia de cualquier indicio de introducción por manipulación humana, respalda que se trata de una población natural y bien establecida, y no de un caso de traslado accidental o comercial.

Por qué importa más allá de esta especie: los autores señalan que este patrón —distribución aparentemente disyunta que resulta ser, en realidad, un problema de muestreo— ya se ha documentado en otros peces amazónicos, incluidos varios loricáridos. Es un recordatorio útil de que los mapas de distribución de muchas especies neotropicales dicen tanto sobre dónde se ha buscado como sobre dónde vive realmente el animal.

Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA.

Fuente:
Oliveira RF, Vieira LO, Ramos LFP, Bezerra AFG, Oliveira C & Ottoni FP (2026) Morphological and molecular evidence of the armored catfish Pseudacanthicus nyktos Lopes, Sousa & Chamon, 2024 (Siluriformes: Loricariidae) reveal a broad and disjunct distribution in the eastern Brazilian Amazon. Biologia 81:193. https://doi.org/10.1007/s11756-026-02259-5

Etiquetas: Amazoniacódigo de barras genéticoL185loricáridosLoricariidaepleco leopardoPseudacanthicus nyktosrío Tocantinsrío Turiaçurío Xingútaxonomía
¿Te ha resultado útil? Compártelo: Twitter / X Facebook WhatsApp

También te puede interesar