El diamante de Gould (Erythrura gouldiae, también clasificado como Chloebia gouldiae) es un estríldido endémico del norte de Australia, listado como En Peligro bajo la Environment Protection and Biodiversity Conservation Act (EPBC Act) desde el año 2000. La población silvestre se estima en menos de 2.500 individuos. Australia prohíbe su exportación desde hace décadas, por lo que todos los ejemplares en avicultura europea descienden de fundadores importados antes de esa prohibición y de su cría en cautividad posterior.
Hay aves que son simultáneamente un símbolo y un problema. El diamante de Gould es ambas cosas: considerado desde el siglo XIX como una de las aves más bellas del mundo, y durante décadas como una de las más difíciles de mantener con vida en cautividad fuera de Australia. No es exageración: hace apenas treinta años, conseguir que una pareja de diamantes criara con éxito en un aviario europeo era un logro que muchos criadores experimentados no alcanzaban nunca.
Hoy la situación ha cambiado radicalmente. La acumulación de conocimiento entre criadores, el desarrollo de líneas genéticas más robustas y el perfeccionamiento de las técnicas de cría (sobre todo el uso de nodrizas) han convertido al diamante de Gould en una especie accesible para cualquier avicultor con la preparación adecuada. Lo que no ha cambiado es su situación en la naturaleza: sigue siendo una especie en peligro, con una población silvestre que en su mejor momento histórico formaba bandadas de miles de individuos y que hoy se estima en menos de 2.500.
John Gould y el ave que lleva su nombre
El diamante de Gould lleva el nombre del pintor y ornitólogo inglés John Gould, que lo describió científicamente en 1844. La historia de su descubrimiento tiene una curiosidad taxonómica que vale la pena contar: cuando los primeros ornitólogos europeos observaron la especie en el norte de Australia, todos los ejemplares capturados tenían la cabeza roja. Años después se encontraron individuos con la cabeza negra, y el propio Gould creyó inicialmente que se trataba de una especie diferente. El análisis posterior demostró que no: cabeza roja y cabeza negra conviven y se cruzan con normalidad en la naturaleza, siendo el color de la cabeza un polimorfismo heredado de forma simple. Es uno de los casos más conocidos de polimorfismo cromático en aves silvestres.
A esos dos morfos silvestres (cabeza roja y cabeza negra) se suma un tercer morfo natural mucho más escaso: la cabeza amarillo-anaranjada, denominada habitualmente «cabeza naranja» o «cabeza amarilla», que en la naturaleza representa apenas el 1-2 % de la población. En cautividad, la selección artificial ha multiplicado exponencialmente las combinaciones cromáticas disponibles.
El diamante en la naturaleza: sabanas, fuego y sorgos
El diamante de Gould habita las sabanas abiertas del norte de Australia, desde la región de Kimberley en el oeste hasta el centro-norte de Queensland en el este. Su distribución es dispersa incluso dentro de ese rango: no es un ave que forme poblaciones densas y continuas, sino núcleos separados asociados a hábitats muy específicos.
Los tres elementos críticos de su hábitat son bien conocidos gracias a décadas de investigación: la presencia de gramíneas anuales y perennes, especialmente del género Sorghum, como fuente de alimento; agua superficial accesible en un radio cercano; y árboles de eucalipto con huecos disponibles para nidificar en la época reproductora, que en el hemisferio sur va de agosto a enero. La especie es altamente dependiente de la calidad de esos tres componentes de forma simultánea, lo que la hace extraordinariamente vulnerable a cualquier alteración del hábitat.
El fuego es el factor que más directamente determina la disponibilidad de semillas. Los incendios frecuentes y extensivos (agravados por las prácticas de gestión del territorio y por la proliferación de gramíneas exóticas introducidas) reducen drásticamente la producción de semillas de sorgos y otras gramíneas nativas. Investigaciones recientes han documentado que los sitios de cría con incendios recientes pero poco frecuentes son los preferidos por la especie, frente a las zonas quemadas de forma intensa o muy regularmente. El ganado vacuno, que compite directamente por esas gramíneas y degrada los márgenes de los cursos de agua, agrava el problema.
EPBC Act (Australia): En Peligro desde julio de 2000. Plan nacional de recuperación vigente (O’Malley, 2006). Plan de control de depredadores por gatos asilvestrados en vigor desde diciembre de 2024.
Queensland: En Peligro (Nature Conservation Regulation 2020).
Territorio del Norte: Vulnerable (Territory Parks and Wildlife Conservation Act).
UICN Lista Roja 2025: Preocupación Menor (LC) a nivel global, por la presencia de poblaciones cautivas y la estabilización de algunas poblaciones silvestres en enclaves gestionados.
Población silvestre estimada: Menos de 2.500 individuos. Históricamente se observaban bandadas de varios miles.
Por qué fue tan difícil de criar en Europa
Cuando los primeros diamantes de Gould llegaron a Europa antes de la prohibición australiana de exportación, los criadores se encontraron con un ave que desafiaba toda su experiencia previa. Los protocolos que funcionaban para otras aves australianas (diamantes mandarines, isabelitas) no servían aquí. Las pérdidas eran constantes e inexplicables. Una de las causas tardó años en identificarse: el ácaro de los sacos aéreos (Sternostoma tracheacolum), un parásito que en condiciones silvestres tiene una incidencia moderada pero que en cautividad, con la densidad de animales de un aviario, puede diezmar una colonia entera en poco tiempo.
El diagnóstico y tratamiento sistemático del ácaro de sacos aéreos fue uno de los avances que más transformó la avicultura del diamante de Gould en Europa. El otro fue la comprensión de sus requerimientos ambientales: una especie del trópico australiano que necesita temperaturas que no bajen de 19-20 °C, humedad relativa de entre el 60 y el 65 % durante la época de cría, y un fotoperiodo estable de en torno a doce horas de luz al día. Condiciones que en gran parte de Europa requieren instalaciones con calefacción, higrómetro y control de iluminación artificial.
Nombre científico: Erythrura gouldiae (Gould, 1844) / Chloebia gouldiae
Familia: Estrildidae
Tamaño: ~14 cm. Dimorfismo sexual: machos con colores más intensos
Hábitat natural: Sabanas abiertas con eucaliptos y gramíneas del norte de Australia
Temperatura mínima en cautividad: 19-20 °C. Ideal diurna: 24 °C
Humedad en época de cría: 60-65 % mínimo
Fotoperiodo recomendado: 12-14 horas de luz
Morfos de cabeza silvestres: Roja (mayoría), negra, naranja (rara)
Parásito más frecuente: Ácaro de sacos aéreos (Sternostoma tracheacolum)
Estado EPBC: En Peligro (Australia, 2000)
Cría natural y cría con nodrizas
El diamante de Gould puede criar de dos formas en cautividad: cría natural, en la que los propios padres incuban y alimentan a los pollos, y cría con nodrizas, en la que los huevos se transfieren a isabelitas del Japón (Lonchura striata domestica) que los incuban y crían como propios.
La cría natural es la opción más exigente. Los diamantes son padres competentes cuando están bien aclimatados, bien alimentados y en condiciones ambientales estables, pero su umbral de estrés es bajo: cualquier perturbación —cambios de temperatura, ruidos, presencia humana excesiva— puede llevarles a abandonar el nido. Con cría natural se recomiendan no más de dos o tres puestas por temporada para no desgastar a los reproductores. La puesta habitual es de 4 a 6 huevos, con eclosión a los 15-17 días del inicio de la incubación.
La cría con nodrizas permite hasta 5 o 6 puestas por temporada, ya que los diamantes quedan liberados del período de incubación y ceba. El procedimiento estándar consiste en acumular los huevos de la pareja de Gould reemplazándolos por huevos falsos, y transferirlos todos juntos a la nodriza cuando la puesta está completa. De esta forma nacen simultáneamente, evitando la competencia entre pollos de distintas edades. La proporción necesaria es de aproximadamente cuatro parejas de isabelitas por cada pareja de diamantes en producción activa.
La elección de la nodriza no es arbitraria. Las crías de diamante de Gould presentan en la comisura del pico tres nódulos luminiscentes a cada lado (una adaptación a la oscuridad del nido en huecos de árbol) y solicitan alimento moviendo la cabeza lateralmente. Las isabelitas del Japón comparten ese patrón de mendicidad, lo que las convierte en la nodriza óptima; los canarios, que elevan la cabeza para pedir comida, no son compatibles.
Tres trucos que funcionan
Uno de los principales problemas en la cría con nodrizas (isabelitas del Japón) consiste en que estas nodrizas deberán criar exclusivamente diamantes de Gould en todas sus puestas, ya que si crían diferentes variedades de exóticos los puntos fluorescentes de la boca muchas veces es un impedimento que asusta a las isabelitas a la hora de darles de comer. Las nodrizas, por lo tanto, suelen utilizarse exclusivamente en todos los ejemplares de la misma especie siempre.
Otro detalle muy significativo en la cría con nodrizas es el tiempo que las variedades criadas lo son por nodrizas. Las isabelitas del Japón tienen un periodo mas corto que el de diamantes de Gould desde que nacen hasta que comienzan a comer solas, por lo que muchos criadores utilizan las isabelitas del Japón como nodrizas, pero exclusivamente con machos de esta variedad. La isabelita es fruto de diferentes cruces, con el fin de tener aves nodrizas de pájaros exóticos. Su instinto de incubación hace que, al introducir dos machos (o mejor todavía tres) en una jaula con nido, los ejemplares (nodrizas) acudan al nido. Se introducen los huevos en el nido y se observa que comiencen a incubar los machos. Se turnarán en la incubación todos ellos y no dudarán en dar de comer a las crías de diamante de Gould durante mas tiempo del necesario, ya que al no tener hembras y estar formado por un grupo de machos, estos no comenzarán una nueva puesta de huevos, forzando a los ejemplares de diamante de Gould u otras variedades de exóticos a acelerar su destete. Es una técnica muy utilizada por los avicultores durante muchos años con el objeto de tener ejemplares mas tiempo dependientes de las nodrizas, y por lo tanto mejor y mas alimentados durante mas tiempo.
Un detalle de manejo con impacto directo en el éxito reproductor y que con frecuencia se pasa por alto: el uso de ramas naturales como perchas en lugar de las varillas lisas estándar mejora significativamente los resultados de cría. Las ramas irregulares obligan a los dedos del ave a adoptar posiciones variables, fortalecen la musculatura de las patas y mejoran el agarre durante la cópula, que en los estríldidos requiere un equilibrio preciso del macho sobre la hembra. Los criadores con más experiencia en la especie han documentado de forma consistente que la sustitución de las perchas lisas por ramas de diámetro variable es una de las intervenciones más sencillas y eficaces para mejorar la tasa de fertilidad.
Mutaciones y genética: el otro universo del diamante
Los tres morfos silvestres de cabeza son solo el punto de partida. Décadas de cría selectiva han generado una paleta de mutaciones que abarca prácticamente todo el espectro cromático: azul, amarillo, blanco, plata, pastel y sus combinaciones. Las mutaciones afectan tanto al manto dorsal (normalmente verde en los ejemplares silvestres) como al pecho (lila en estado salvaje) y al vientre (amarillo), de forma que las combinaciones posibles son numerosas.
El color del abdomen tiene una expresión temprana que los criadores veteranos utilizan para anticipar el fenotipo adulto: el nódulo central de los tres pares de papilas luminiscentes del pico corresponde al color que tendrá el vientre del ejemplar. Es un indicador de uso práctico en el nidal antes de que el pollo haya abierto los ojos.
La genética del color en el diamante de Gould es compleja. Intervienen loci autosómicos y ligados al sexo, herencias dominantes y recesivas, y efectos de dilución que modifican la intensidad de los pigmentos. Para el criador que quiere trabajar líneas de color con rigor, el estudio de la genética de la especie es imprescindible: cruzar ejemplares sin conocer los genotipos subyacentes produce resultados impredecibles y puede introducir en pocas generaciones problemas de fertilidad y vitalidad que son difíciles de revertir.
Una especie que la avicultura mantiene viva en dos continentes
La situación del diamante de Gould ilustra una paradoja que se repite en varias especies de estríldidos australianos: el animal que Australia considera en peligro y no permite exportar desde hace décadas existe en aviarios de toda Europa y América en poblaciones cautivas estables, mantenidas por criadores que llevan generaciones perfeccionando su conocimiento de la especie.
En la actualidad los ejemplares criados en cautividad difieren de los ejemplares silvestres principalmente en la talla. Ejemplares mas grandes y robustos en los que la Avicultura y el buen hacer de los aficionados hizo posible el intercambio de colores en partes de su cuerpo sin interferir en su estado natural.
El Plan Nacional de Recuperación australiano reconoce la avicultura como una de las amenazas históricas para la especie (la captura de ejemplares silvestres antes de la prohibición contribuyó al declive de algunas poblaciones locales) pero también documenta el papel que las poblaciones cautivas pueden desempeñar como reserva genética si las poblaciones silvestres continúan deteriorándose. Es una tensión que no tiene resolución sencilla, pero que subraya algo que la avicultura responsable lleva décadas sosteniendo: el conocimiento acumulado sobre una especie no desaparece cuando se prohíbe su tenencia. Se desecha.
España cuenta con una comunidad de criadores de diamante de Gould activa y con décadas de experiencia acumulada. El Club Diamante de Gould España (clubdiamantedegould.es) agrupa a criadores de toda la península y publica recursos técnicos sobre manejo, temperatura, humedad y genética de la especie.
Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA.
Fuentes:
SPRAT — Chloebia gouldiae, Dept. of the Environment (Australia) ·
Aviario Cardona — Reproducción del diamante de Gould ·
Club Diamante de Gould España — Temperatura, luz y humedad ·
MundoExotics — Reproducción del diamante de Gould
