Desde 2004, el 31 de mayo es el Día Mundial del Loro, establecido por el World Parrot Trust para crear conciencia sobre la situación de los psitácidos en la naturaleza. El orden Psittaciformes agrupa 372 especies. Un 28 % de ellas se encuentra en situación poblacional crítica según la UICN.
Cada 31 de mayo, las redes se llenan de fotos de loros coloridos y mensajes sobre la destrucción de sus hábitats. Todo correcto. Todo necesario. Pero hay una parte de la historia que casi nunca aparece en esos mensajes: la que protagonizan los criadores.
La avicultura no es el problema de los loros amenazados. En muchos casos documentados, es parte de la solución. Y el 31 de mayo es tan buen momento como cualquier otro para decirlo con datos.
El guacamayo de Spix: extinto en la naturaleza, vivo gracias a los criaderos
El guacamayo de Spix (Cyanopsitta spixii) desapareció de la naturaleza en el año 2000. El último macho silvestre conocido dejó de ser avistado en la caatinga brasileña después de décadas de declive causado por la deforestación y el tráfico ilegal. La especie sobrevivió únicamente en cautividad: en criaderos de Brasil, Alemania, Filipinas y Estados Unidos, que mantuvieron viva una población de en torno a 200 individuos durante más de veinte años.
En junio de 2022, veinte guacamayos de Spix criados en cautividad fueron liberados en la caatinga de Bahía. En mayo de 2024 se avistaron los primeros polluelos silvestres. En noviembre de 2025, los once supervivientes en libertad fueron diagnosticados con circovirus, una enfermedad grave para los psitácidos. El programa sigue siendo frágil —complicado además por la ruptura en 2024 entre el gobierno brasileño y la asociación alemana que controla el 75 % de los ejemplares registrados en el mundo— pero la especie existe porque alguien la crió en cautividad cuando no había ningún hábitat que proteger.
Sin esos criaderos, el guacamayo de Spix sería hoy un recuerdo. Con ellos, es una historia de conservación todavía abierta.
Último avistamiento silvestre: octubre de 2000, caatinga de Bahía (Brasil).
Población en cautividad: ~200 individuos en criaderos de Brasil, Alemania, Filipinas y EE. UU.
Reintroducción: primera suelta en junio de 2022 (20 ejemplares). Primeros polluelos silvestres documentados en mayo de 2024.
Situación actual: 11 individuos silvestres, todos con circovirus diagnosticado en noviembre de 2025. Programa de reintroducción en revisión.
España: Psittacus Catalonia y la cría seria del loro gris
El loro gris africano o yaco (Psittacus erithacus erithacus) está listado en el Apéndice I de CITES. Pese a ello, en España existe un referente europeo en su cría: Psittacus Catalonia, con sede en Sant Antoni de Vilamajor (Barcelona), que opera alrededor de 250 parejas reproductoras con documentación CITES individual, programa nutricional propio, control de condiciones ambientales y un equipo multidisciplinar de biólogos, etólogos y veterinarios. Sus yacos proceden de orígenes diversos, lo que garantiza una genética sólida.
A diferencia del modelo de captura en origen vigente hasta principios de siglo, este modelo garantiza que cada ejemplar que llega a una familia tiene trazabilidad completa y estado sanitario verificado, sin presión sobre poblaciones silvestres. Además, la Fundación Psittacus trabaja en programas de conservación en el área de distribución original de la especie, financiando programas en la República Democrática del Congo y Guinea Ecuatorial. Se trata, en definitiva, de exactamente el modelo que los listados positivos más restrictivos harían imposible: cría especializada de una especie CITES I, con décadas de conocimiento acumulado, que desaparecería si se prohibiera sin distinción la tenencia de psitácidos de gran tamaño.
Galicia: cacatúas negras y vasas, el conocimiento que nadie financia
En 2023, en O Porriño (Pontevedra), nació la primera cacatúa negra de cola roja (Calyptorhynchus banksii) criada en Galicia en las instalaciones de José Doval Ucha. El nacimiento mereció cobertura en La Voz de Galicia: una especie australiana de alto valor de conservación, criada por un aficionado en instalaciones privadas, como resultado de años de experiencia acumulada y de la misma lógica que hace posibles los programas institucionales.
Por otro lado, un criador especializado de la misma comunidad trabaja con el loro vasa (Coracopsis vasa), un psitácido malgache de biología completamente atípica (sistema de apareamiento único entre los loros, coloración que cambia estacionalmente, comportamiento social sin equivalente en el orden) cuya presencia en avicultura europea es escasa y cuyo conocimiento de cría se sostiene casi exclusivamente en la red de aficionados especializados. Francisco José Rodríguez Penedo se siente orgulloso de esa contribución, más cuando la especie dista mucho de destacar por sus bellos colores y denso plumaje.
Tomados en conjunto, estos ejemplos no son anécdotas. Demuestran que el conocimiento de cría de especies exóticas en España está mucho más distribuido de lo que el debate regulatorio reconoce, y que ese conocimiento, una vez perdido, no se recupera fácilmente.
La reintroducción del guacamayo de Spix fue posible porque los criaderos mantuvieron la especie viva durante veinte años sin hábitat que proteger. La cría del yaco en Psittacus Catalonia garantiza que la demanda española no presione sobre poblaciones silvestres. La cacatúa negra de O Porriño y los vasas gallegos son el depósito de conocimiento que la conservación institucional no puede costear por sí sola. El Día Mundial del Loro es una buena ocasión para recordar que esa labor existe, que es seria, y que las regulaciones que la ignoran no protegen mejor a los loros: los dejan sin red.
Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA.
Fuentes:
COMFAUNAlatam — Día Mundial del Loro ·
Psittacus Catalonia — Centro de cría ·
La Voz de Galicia — Primera cacatúa negra gallega (2023) ·
Agência Brasil — El guacamayo de Spix vuelve a la Caatinga (2022) ·
World Parrot Trust
