
Nico Luchoro: ya tocaba hablar de esto.
En un artículo anterior explicamos cómo más de veinte especies de peces han desaparecido de la naturaleza y sobreviven únicamente en los acuarios de aficionados y criadores de todo el mundo. Aquí nos detenemos en cuatro de esas historias: cada una tiene su propia causa de declive, su propio giro argumental, y su propia lección sobre la relación entre la afición a la acuariofilia y la conservación de la biodiversidad acuática.
El labeo bicolor: de especie fetiche a fantasma tailandés

Pocos peces son tan reconocibles en las tiendas de acuariofilia como el labeo bicolor (Epalzeorhynchos bicolor): cuerpo negro azabache con la cola de un rojo vivo, aleta dorsal erguida, porte decidido. Durante décadas fue uno de los peces tropicales más vendidos del mundo. Es nativo de Tailandia, donde históricamente habitaba varios sistemas fluviales del centro y norte del país.
Lo que pocos compradores sabían es que, mientras llenaba peceras de salón en todo el globo, desaparecía de los ríos tailandeses. Las represas construidas para el aprovechamiento hídrico alteraron profundamente los cursos fluviales donde vivía. El drenaje de humedales para la agricultura eliminó sus zonas de reproducción. La contaminación por escorrentías agrícolas degradó la calidad del agua en los tramos que aún conservaban cierto caudal. La recolección para el comercio de acuarios también contribuyó al declive, aunque los especialistas coinciden en que la degradación del hábitat fue el factor determinante. A finales del siglo XX se le consideraba probablemente extinto en estado salvaje.
En 2014, una expedición confirmó el hallazgo de una única población superviviente en un río de Tailandia, pequeña y vulnerable. La ironía es mayúscula: el mismo comercio que contribuyó a su desaparición fue también el que lo mantuvo en existencia durante los años de ausencia silvestre. Millones de labeos bicolor criados en granjas de acuariofilia en Asia, Israel y Florida preservaron la especie en un momento en que nadie la encontraba en sus hábitats originales.
📋 Labeo bicolor — Epalzeorhynchos bicolor
- Familia: Cyprinidae
- Distribución original: Tailandia central y norte
- Estado UICN: En Peligro Crítico (CR)
- Principal amenaza: Degradación del hábitat (represas, drenaje de humedales, contaminación agrícola)
- En cautividad: Millones de ejemplares; una de las especies más comunes en el comercio de acuariofilia
- Situación silvestre: Una única población confirmada en 2014
El neón chino: declarado extinto y encontrado dos veces

El neón chino (Tanichthys albonubes) fue descubierto en 1932 por un explorador scout llamado Tan Kam Fah en las estribaciones de la montaña de las Nubes Blancas (Baiyun Shan), a las afueras de Cantón. El zoólogo Lin Shu-Yen lo describió científicamente ese mismo año y le otorgó el nombre de especie albonubes —«nubes blancas»— en honor al lugar del hallazgo.
Durante décadas fue un clásico de los acuarios de agua fría y templada: robusto, activo, con una línea lateral iridiscente azul y roja que recuerda vagamente al neón, aunque sin ningún parentesco con él. Resistía temperaturas bajas, aceptaba casi cualquier alimento, se reproducía con facilidad. Era, en resumen, uno de esos peces que hacen asequible la afición a los principiantes.
Pero las montañas donde vivía comenzaron a transformarse. Las instalaciones turísticas proliferaron en los alrededores de Cantón. La afluencia de visitantes trajo contaminación, alteración de los arroyos y degradación generalizada de la calidad del agua. Las poblaciones del neón chino se desplomaron. En 1980 fue declarado extinto en la naturaleza. La especie sobrevivía únicamente en acuarios de todo el mundo, donde se criaba por millones sin que nadie fuera consciente de que esos ejemplares eran ya la única reserva viva de la especie.
En la primera década de los años 2000 llegó la sorpresa: una nueva población fue descubierta en arroyos de las provincias de Guangdong y Guangxi. El neón chino pasó así de extinto a «en peligro crítico» en la Lista Roja de la UICN, aunque su situación en el campo sigue siendo extremadamente frágil. La acuariofilia, que nunca dejó de criarlo, constituye hoy una red de seguridad indispensable si alguna vez se aborda una reintroducción a escala.
📋 Neón chino — Tanichthys albonubes
- Familia: Tanichthyidae
- Distribución original: Provincia de Guangdong, China
- Estado UICN: En Peligro Crítico (CR)
- Principal amenaza: Contaminación, turismo masivo y degradación del hábitat
- En cautividad: Producido por millones; muy común en el comercio de acuariofilia
- Situación silvestre: Declarado extinto en 1980; redescubierto a principios de los 2000
El cardenal de Banggai: víctima y beneficiario del acuario

El cardenal de Banggai (Pterapogon kauderni) es uno de los peces marinos más fotografiados de la acuariofilia de arrecife. Con su cuerpo plateado de aletas en abanico, sus franjas negras y sus lunares blancos dispuestos en un patrón elegante y simétrico, parece sacado de un diseño gráfico. Es un pez de incubación bucal —el macho custodia los huevos en la boca hasta la eclosión— lo que lo convierte en una especie de comportamiento especialmente fascinante para los aficionados.
El problema es que su distribución natural es extraordinariamente pequeña: las aguas costeras de las Islas Banggai, un archipiélago del norte de las Molucas indonesias. Durante años fue capturado masivamente en la naturaleza para alimentar la demanda de los acuaristas de todo el mundo. Sus poblaciones silvestres cayeron en picado. La UICN lo clasificó como «En Peligro».
La historia tuvo, sin embargo, un giro esperanzador. Los criadores en cautividad demostraron que el cardenal de Banggai se reproducía con relativa facilidad en acuarios bien mantenidos, y los programas de cría proliferaron rápidamente. Hoy la gran mayoría de los ejemplares disponibles en el mercado de acuariofilia proceden de cría controlada. Su historia es el mejor ejemplo de cómo la acuariofilia puede ser a la vez causa y remedio de una misma crisis.
📋 Cardenal de Banggai — Pterapogon kauderni
- Familia: Apogonidae
- Distribución original: Islas Banggai, Molucas, Indonesia
- Estado UICN: En Peligro (EN)
- Principal amenaza: Sobrecolecta para el comercio de acuariofilia
- En cautividad: Cría controlada extendida; la mayoría de ejemplares comerciales son de cautividad
- Situación silvestre: Poblaciones en declive en el área nativa; colonias naturalizadas fuera del rango original
El cíclido topacio: la amenaza del banano

El cíclido topacio (Amatitlania myrnae) es el menos conocido de los cuatro, pero su historia ilustra quizás mejor que ninguna otra cómo causas que parecen ajenas a la naturaleza pueden destruirla silenciosamente. Es originario de la cuenca del río Sixaola, que discurre a lo largo de la frontera entre Panamá y Costa Rica antes de desembocar en el mar Caribe.
Sus poblaciones han sido devastadas por un factor que pocos asociarían con la desaparición de peces: la expansión de la industria bananera de exportación. Las plantaciones de banano para los mercados de Europa y Norteamérica han transformado radicalmente la hidrología de la cuenca del Sixaola. El uso masivo de plaguicidas y herbicidas ha contaminado las aguas. La deforestación de las riberas ha eliminado la vegetación riparia que regula la temperatura del agua, aporta materia orgánica al sistema y estabiliza los márgenes del río. El resultado es un ecosistema fluvial profundamente degradado en el que las poblaciones de este cíclido han caído hasta niveles críticos.
El cíclido topacio no está oficialmente evaluado por la UICN, lo que significa que su situación ni siquiera aparece en los informes globales de conservación. Sus poblaciones son tan reducidas que los especialistas lo consideran funcionalmente en peligro, pero su ausencia de los grandes registros internacionales lo condena a una invisibilidad que dificulta todavía más su conservación. Una pequeña red de aficionados dedicados trabaja para mantener linajes cautivos genéticamente viables y correctamente documentados, conscientes de que pueden ser el último recurso de la especie.
📋 Cíclido topacio — Amatitlania myrnae
- Familia: Cichlidae
- Distribución original: Cuenca del río Sixaola, Panamá y Costa Rica
- Estado UICN: No evaluado oficialmente
- Principal amenaza: Industria bananera de exportación (plaguicidas, deforestación riparia, alteración hidrológica)
- En cautividad: Pequeño número de linajes mantenidos por aficionados especializados
- Situación silvestre: Poblaciones en estado crítico; considerado funcionalmente en peligro
La voz de quienes lo vivieron de cerca
Heiko Bleher (Frankfurt, 1944 – 2025) fue durante más de medio siglo el mayor explorador de aguas dulces del mundo. Descubrió o codescubrió miles de especies de peces y plantas acuáticas, recorrió más de cien países y fue el gran impulsor del concepto de acuario biotopo. Su fallecimiento en agosto de 2025 dejó un vacío enorme en la acuariofilia mundial. El acuarista español Nico Luchoro le rindió homenaje con este vídeo.
💬 Nico Luchoro, en los comentarios del vídeo
«La introducción de este vídeo es un homenaje a Heiko Bleher, uno de los exploradores y naturalistas más importantes de la historia de la acuariofilia. Gracias por todo lo que hiciste por nuestra afición. Las imágenes utilizadas son de carácter divulgativo y con fines de tributo.»
— Nico Luchoro · Firemouth Aquaristic, YouTube
Cuatro historias, una lección
Estas cuatro especies comparten el hecho de haber encontrado en los acuarios un refugio que la naturaleza ya no podía ofrecerles. Pero sus historias son distintas en casi todo lo demás: las causas del declive van desde la construcción de represas hasta el turismo masivo, desde la sobrecolecta directa para la acuariofilia hasta los monocultivos de exportación. Y los desenlaces también difieren: el neón chino fue redescubierto; el labeo bicolor sobrevive en un único río; el cardenal de Banggai se cría ahora por miles en cautividad; el cíclido topacio es casi invisible incluso para los grandes registros de conservación.
Lo que tienen en común es que, en algún momento de su historia reciente, un aficionado a la acuariofilia decidió criarlos, documentarlos y pasarlos a otros. Sin ese gesto, repetido en miles de peceras de todo el mundo, estas especies habrían desaparecido sin que casi nadie lo notara.
🌿 ¿Quieres contribuir?
El programa CARES (Conservation, Awareness, Recognition, Encouragement and Support) coordina a nivel internacional a los aficionados que mantienen especies amenazadas en cautividad. Cualquier acuarista puede participar registrando las especies que mantiene, contribuyendo al intercambio de ejemplares dentro de la red y siguiendo los protocolos de documentación genealógica que dan valor conservacionista real al trabajo en casa.
Mundo Faunista es la publicación digital de la Federación FAUNA.
Fuentes:
CARES Fish Preservation Program ·
Segrest Farms ·
UICN Red List
Equipo editorial de Mundo Faunista, publicación de la Federación FAUNA
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